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martes, 26 de julio de 2011

Bottega Verde Crema corporal de vainilla y cardamomo

Crema corporal con vainilla y cardamomo de Bottega Verde

A estas alturas no es ningún secreto que me encanta cuidarme y siempre tengo algún potingue en el punto de mira. No pretendo que hagan milagros ni me considero una persona que vive para su físico, más bien se trata de una afición. Al igual que unos disfrutan con los videojuegos, el ciclismo o el dibujo (por decir los primeros ejemplos que me vienen a la cabeza), yo me siento feliz con mis cremitas, mi maquillaje y demás. Me gusta comparar las fragancias de los cosméticos, buscar cuál se adecúa más a mi tipo de piel, etc. Pequeños gestos para verme (y sentirme) mejor. Entre ellos, no puede faltar la crema hidratante corporal: mi piel tiende a estar seca, y me parece importante compensar las agresiones externas con una pequeña ayuda después de la ducha.

Por otro lado, aunque escribo esta opinión en verano, en realidad la crema apareció por primera vez en una colección especial de Navidad que salió hace algunos años. No obstante, tuvo tanto éxito que pasó a formar parte de la oferta permanente de Bottega Verde y ahora mismo podéis haceros con ella en cualquier momento del año (aun así, hay que reconocer que los aromas dulzones y de vainilla en particular suelen sentar mejor en invierno, sin el calor que a veces nos hace aborrecer las fragancias intensas).

La crema en cuestión se presenta en el típico envase que emplea la firma para las cremas corporales: un tubo de plástico, esta vez de color beige y decorado con motivos granates que en efecto sugieren Navidad y fiestas. Se soporta sobre su base, lo que facilita la salida del producto cuando queda poca cantidad. La unidad contiene 200 ml, que me parecen pocos pero es la cantidad habitual de las cremas de Bottega Verde. Su precio sin descuentos es de 12,49 € (caro, sin duda, aunque ya sabéis que en esta marca las ofertas están a la orden del día y por ello no recomiendo comprar nada a su precio normal).

Pese a su exterior beige y su fragancia de vainilla, la crema en sí es de un color blanco muy corriente. Su textura me parece más bien ligera y de rápida absorción (eso sí, sin llegar a parecer un gel o un fluido), cosa que agradezco porque no soporto sentirme pringosa o pegajosa después de aplicarme un producto de estas características. Aprovecho para comentar que cunde bastante, no hace falta aplicar mucha crema porque esta se extiende muy bien por la piel y los resultados no tardan en verse. Sigo pensando que podría traer más cantidad, pero al menos lo que hay se amortiza.

El principio activo estrella de esta crema de vainilla y cardamomo no es otro que la manteca de karité (procedente de agricultura ecológica), que como sabéis se trata de un ingrediente muy empleado en cosmética gracias a sus múltiples propiedades: nutre la piel en profundidad, le aporta elasticidad y tonicidad, la calma y la suaviza. En definitiva, toda una barrera reparadora y protectora frente a las agresiones externas a las que nos vemos sometidos día tras día. Con esto, podéis suponer que es una buena aliada para las pieles secas, aunque Bottega Verde la recomienda para todo tipo de pieles.

Su aroma

Antes de nada, debo advertiros que soy un poco especial para la vainilla. En ocasiones me encanta, es la nota de algunos de mis perfumes preferidos; sin embargo, otras veces me resulta empalagosa y no la puedo soportar. Depende mucho de los otros olores con los que se mezcle. Cuando compré la crema de vainilla y cardamomo lo hice a través de su tienda online y sin haber probado muestras previamente, por lo que soy consciente de que me arriesgué bastante cuando la añadí al carrito. Aun así, me había llamado la atención y preferí no quedarme con el gusanillo dentro.

¿El resultado? No me gusta nada su aroma. Me parece una mezcla de vainilla y caramelo, una combinación que me disgusta muchísimo, aunque soy consciente de que a otras personas les entusiasmará porque por separado son dos notas que suelen funcionar. No es que sea demasiado fuerte o empalagoso (hay fragancias intensas y dulzonas que me encantan), sino que esta mezcla en particular me resulta desagradable. Bottega Verde nos dice que la nota de salida es de limón y cardamomo, pero yo no noto la frescura y el carácter afrutado del primero por ninguna parte. El cuerpo, en efecto, es de vainilla y caramelo, y el fondo de almizcles.

Mi experiencia

Ante todo, digo que mi experiencia está directamente condicionada por su aroma. Siempre he creído que las cremas hidratantes de precio algo elevado se compran por su olor, no tanto por sus propiedades nutritivas (en el supermercado las hay muy buenas y más baratas), de modo que si la fragancia en cuestión no cumple tus expectativas, el producto no puede convencerte. Aun así, y si alguien no está de acuerdo conmigo, al menos dejo la explicación para justificar mi valoración antes de que saltéis a decirme que la crema os parece fantástica.

En cuestión de hidratación, la crema está bastante bien, le daría un notable. Pese a tener una textura ligera y de rápida absorción, sus efectos se notan y no es la típica crema que la piel se bebe enseguida y al rato vuelve a estar como si no te hubieras puesto nada. Tampoco es la mejor del mercado (en este aspecto, me quedo, entre otras, con la nutritiva de aceite de oliva de Deliplus), pero lo dicho: me parece una crema digna de notable en este aspecto. Lástima que en mi caso haya tenido que relegar su uso a las piernas porque no soporto su olor y esta es la única manera de notarlo menos (porque anda que no se sigue apreciando en la piel…).

Si la tengo que comparar con otras cremas, la primera que me viene a la cabeza es la de ámbar de Bottega Verde. Al igual que esta de vainilla y cardamomo, apareció por primera vez en una colección de Navidad y se ha convertido en uno de los artículos fijos de la marca. Las dos tienen envases similares y se caracterizan por sus aromas dulzones y elaborados, aunque para mi gusto me quedo con la de ámbar por mucho. A la hora de cumplir su función, ambas son cremas que se extienden con facilidad y, además de perfumar la piel, la nutren de verdad.

En definitiva, ni la recomiendo ni la dejo de recomendar por diversos motivos. De entrada, porque el tema de los olores es algo muy subjetivo. Creo que la fragancia de esta crema es de las que amas u odias, sin término medio, así que seguro que habrá personas a las que les encante y en tal caso puede ser una opción que tener en cuenta, pues como digo sus propiedades hidratantes cumplen lo que prometen. Sin embargo, si no sois entusiastas de la vainilla o sencillamente os da igual el aroma de las cremas, considero que tenéis opciones mejores y más asequibles. Sin ir más lejos, la citada crema de aceite de oliva de Deliplus o la Babysmile de Schlecker.

jueves, 14 de julio de 2011

Bottega Verde Crema corporal Iris


Crema corporal Iris

Esta crema de Iris se presenta en el envase de plástico con soporte sobre la base tan habitual de Bottega Verde. Es de color blanco y lila, con una imagen de esta flor estampada. Una presentación sencilla, pero ¿para qué queremos más? Cada tubo contiene 200 ml y cuesta 12,49 €, que en mi opinión es demasiado para la poca cantidad que trae (y lo básica que es la crema, aunque de eso hablaré más tarde). Yo la he probado mediante dos tubos del formato de viaje, que contienen 50 ml cada uno y me costaron poco más de 1 €. Desconozco si en estos momentos se siguen lanzando este tipo de promociones con la misma frecuencia que antaño. Hace tiempo eran uno de los mayores atractivos de la marca, ya que te permiten descubrir un producto de manera más adecuada que con una simple muestra.

A diferencia de la mayor parte de cremas, esta no es blanca sino que tiene una tonalidad lila pálido, a juego con su envase y contenido. Su textura es ligera, se extiende con facilidad por la piel y gracias a ese tacto liviano me parece agradable de usar. Asimismo, se absorbe bastante rápido, un detalle que siempre se agradece, sobre todo en esta época del año en la que nos toca sufrir calores y sudores a mansalva. Digamos que en los aspectos externos no creo que decepcione a nadie, pues se corresponde perfectamente a la típica crema que a todas nos gusta usar.

Con respecto a su composición, la crema contiene glicerina, la base de casi todos los cosméticos, que se encarga de mantener la hidratación natural de la piel; karité, un principio activo de sobra conocido por sus propiedades nutritivas y calmantes, entre otras; y leche de iris, que se extrae de la planta que lleva el mismo nombre y proporciona agradables sensaciones olfativas, además de ser apta para pieles sensibles. El aroma, como no podía ser de otro modo, se inspira en la flor que le da nombre: un olor floral puro, sin mezclas extrañas. No me disgusta del todo y lo considero una fragancia suave y fácil de soportar; aun así, hay otras que me gustan más.

Resultados

¿La crema cumple sus promesas de hidratación en profundidad? Desde mi punto de vista, no: después de usar los dos tubos de crema no he apreciado grandes cambios en mi piel. La crema hidrata, se nota que algo hace, pero su acción no es tan intensa como la de otros productos. La considero una de tantas cremas normalitas que, si bien no se pueden considerar malas, para alguien que de verdad tenga un problema de sequedad cutánea resultarán totalmente insuficientes. En ese caso recomiendo por ejemplo la crema nutritiva con aceite de oliva de Deliplus, o la crema nutritiva (a secas) de Dove.

Eso sí, en cuestiones aromáticas no decepciona: su fragancia floral se mantiene en la piel y le da su particular toque primaveral, pues eso es lo que me transmite este olor. Flores, frescura, buen tiempo, días soleados agradables… Primavera, en una palabra. Como os decía antes, se trata de un aroma suave y agradable, que aunque no os entusiasme lo podréis soportar sin problemas. Para que os hagáis una idea, sus notas son una mezcla de rosa y violeta (yo noto más esta última).

Teniendo en cuenta todo esto, pienso que la crema es demasiado cara para lo que ofrece. A mi parecer hidrata menos que algunas cremas de supermercado más baratas y fáciles de encontrar (Deliplus, Dove, Natural Honey…), y su aroma no me parece tan embriagador como para pagar 12 € por él. Esto irá a gustos, claro, pero para que yo me gaste semejante cantidad en una crema corporal esta tiene que aportarme algo que no tengan otras, y no creo que su perfume esté tan logrado o sea tan especial como para merecer ese desembolso. Ni aunque las fragancias florales os gusten más que a mí.

En general, salvo que os gusten mucho los aromas florales, no puedo recomendar su compra. No me parece mala en absoluto, simplemente creo que su precio resulta excesivo para lo que encontramos en el interior y considero que en el mercado hay muchas alternativas mejores y más baratas. Eso sí, en oferta no es una mala opción, así que si la veis podéis aprovechar. Yo no repetiría ni con el formato de viaje porque la fragancia no me ha entusiasmado, pero no me arrepiento de haberla comprado porque tenía curiosidad por probarla y estos tubos pequeños son muy prácticos para ello.

jueves, 5 de mayo de 2011

Deliplus Crema Nutritiva con Aceite de Oliva


Crema nutritiva corporal con aceite de oliva de Deliplus

Como se puede ver en la imagen, esta crema se presenta en un sencillo tarro de plástico y no en los habituales tubos alargados. A simple vista parece más incómodo, pero si lo pensamos bien en el fondo el envase en tarro es el único que permite aprovechar al máximo la crema. Cada unidad contiene 200 ml y cuesta exactamente 1,60€. Está muy bien de precio, aunque en comparación con las lociones corporales que llevan el doble de cantidad puede parecer cara. De todos modos, como comentaré más abajo, en mi opinión esta nutritiva no está indicada para lo mismo que un bodymilk, así que entiendo perfectamente que lleve menos producto.

La crema tiene un aspecto muy sencillo, pues es de color blanco y desprende la típica fragancia agradable que yo siempre denomino «aroma a limpio». Tiene una textura pastosa y densa (de ahí que me parezca más una manteca que una crema o loción al uso). Aun así, no penséis que resulta incómoda de aplicar: he probado muchos artículos corporales, y esta crema proporciona una sensación muy agradable al untarla por el cuerpo, no tiene nada que ver con las que te hacen sentir pegajosa o se extienden mal. Eso sí, tampoco podemos negar lo evidente: tarda un poco en absorberse, no se puede comparar con una hidratante más ligera.

En lo relativo a su composición, naturalmente destaca el aceite de oliva, un principio activo conocidísimo por sus propiedades nutritivas y calmantes (más allá de los cosméticos, diría que es uno de los productos que más se emplean para preparar mascarillas y tratamientos naturales, tanto para la piel como para el cabello). También lleva karité, otro activo altamente hidratante que se ha ganado un puesto destacado dentro de la industria cosmética; glicerina, la base de cualquier crema; y vitamina E, con poder antioxidante. Nuevamente os recuerdo que Deliplus no experimenta con animales, un dato más que tener en cuenta a favor de esta marca.

En el envase se explica que la crema está indicada para pieles muy secas. Sin ir más lejos, no la definen como una simple crema, sino que dicen textualmente «tratamiento intensivo enriquecido con aceite de oliva que regenera y nutre la epidermis con suavidad. Gracias a su contenido en karité y vitamina E ayuda a combatir la sequedad cutánea y a proteger la piel frente a las agresiones externas.». Por lo tanto, podemos decir que está recomendada para quienes sufran de una gran sequedad en la piel y busquen algo que no solo aporte una hidratación básica, sino que constituya todo un procedimiento para mejorar el estado de la piel en pocos usos.

Mi experiencia

La crema cumple sus promesas: hidrata en profundidad e incluso las pieles más secas como la mía notan mejoras en dos o tres aplicaciones. No solo es eficaz en las partes que normalmente son más fáciles de nutrir, sino que actúa también en aquellas zonas que tienden a resecarse enseguida, como los codos o las rodillas. La hidratación que aporta se mantiene con el paso de las horas, no sucede lo que ocurre con otras cremas, que al principio tienes la sensación de que te dejan la piel más hidratada pero al cabo de un rato vuelve a estar igual.

Pero las virtudes de la crema no solo se limitan a lo que es la hidratación en sí. A mí me encanta usarla después de la depilación pues, además de nutrir la piel, me da la impresión de que la calma y además le da cierta frescura (no como un gel de efecto frío, pero sí que la noto fresquita al tacto). Me depilo las piernas con una silk-épil, y las que uséis el mismo método ya sabréis que al terminar quedan muchísimos puntos rojos. Esta crema me va muy bien para mejorar su aspecto; obviamente no hace milagros con una sola aplicación, pero proporciona una sensación agradable y si sois constantes seguro que en pocos días veréis cómo los puntitos desaparecen.

En relación con lo anterior, la crema también me parece eficaz como aftersun o producto para usar después de tomar el sol. En su descripción no hace ninguna referencia al tema, pero esa frescura, esa sensación calmante, puede ayudar a las pieles que en un determinado momento se ven afectadas por las agresiones externas. El simple hecho de untarla por la piel ya produce un gran alivio, aunque una vez absorbida se puede comprobar que el aceite de oliva y la manteca de karité que componen sus principios activos han hecho su función a la perfección.

Cuando la compré por primera vez tenía la costumbre de aplicármela por todo el cuerpo al salir de la ducha (el momento en el que me suelo aplicar el producto hidratante que toque), y claro, así el tarro se gastaba enseguida. Ahora he encontrado una forma mejor de usarlo: como en los brazos y el tronco no necesito una manteca nutritiva porque no tengo la piel tan seca, he limitado su uso a las piernas, que son las que más sufren por las consecuencias de la mencionada depilación. Así, tengo el producto en la mesilla de noche y procuro aplicarme la crema en las piernas antes de ponerme el pijama. De este modo mato dos pájaros de un tiro: por un lado, me dura más y la concentro a aquella zona que más la necesita; por el otro, no importa que tarde en absorberse porque en ese momento no me tengo que vestir para salir a la calle (diría que hasta proporciona cierto gustito hidratarse antes de meterse en la cama).

En definitiva, esta crema al aceite de oliva de Deliplus me parece un producto básico que no debería faltar en la mesilla (o el cajón, o el armario…) de cualquier persona, independientemente de que esté acostumbrado a usar potingues o no. Aunque yo misma insisto en definirla como básica, en el fondo la crema aporta cosas que no son tan simples, pues esa sensación balsámica después de la depilación no la siento con todas las cremas. Ni falta hace que diga que no me ha producido ninguna reacción alérgica, por lo que supongo que su formulación está más cuidada que la de las otras lociones de la marca. No tengo ni una sola crítica negativa que hacerle, estoy encantada con mi cremita de aceite de oliva.

jueves, 24 de marzo de 2011

Lush Charity Pot Crema Corporal


La campaña AnimaNaturalis

AnimaNaturalis (AnimaNaturalis.org) es una ONG que tiene como objetivo acabar con la presencia de los animales en el circo. Los animales no son payasos y sufren con estas prácticas, por lo que desde AnimaNaturalis nos animan a no asistir a circos que los utilicen y nos quejemos a nuestro ayuntamiento cuando venga alguno a nuestra localidad. Hasta el momento, más de 40 municipios se han unido a esta campaña y otros tantos están en proceso de hacerlo. Al igual que estamos en contra del maltrato animal en otras vertientes, también podríamos poner nuestro granito de arena para acabar con estas prácticas: un circo puede ser igual de bueno y divertido sin estas criaturas

¿Y qué tiene que ver la campaña AnimaNaturalis con Lush? Como sabéis, esta firma está muy concienciada con los temas de protección de los animales y de vez en cuando colabora con actividades que reivindiquen sus derechos. En este caso, ha creado la crema Charity Pot (el nombre no podría ser más adecuado, pues significa literalmente “tarro solidario”) y los ingresos generados por las ventas del producto se donan íntegramente a AnimaNaturalis (a excepción del IVA). Me parece una iniciativa excelente; un acierto darlo todo y no solamente 1€ o un determinado porcentaje, como hacen otras marcas.

Charity Pot

Al igual que las otras hidratantes corporales de Lush, Charity Pot se presenta en un sencillo tarro de plástico negro, reciclable y minimalista. La crema es de color amarillento y tiene una textura suave, no llega a ser densa-pringosa, aunque tampoco es tan ligera como otras, por lo que tarda un poquito en absorberse del todo. Cada bote contiene 225 gramos y su precio es de 15,95€. Cara, no hay duda, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas hidratantes del mercado llevan prácticamente el doble de cantidad y apenas cuestan 5€. De todos modos, es un problema frecuente en las que yo llamo “cremas con aromas exquisitos”, que tal vez no aportan nada nuevo en hidratación pero proporcionan sensaciones olfativas de lo más agradables (que son lo que pagas al final). Además, en este caso se lo podemos perdonar porque el dinero se destina a una buena causa.

En lo relativo a la composición, destacan el aceite de almendras, de sobra conocidos por sus propiedades altamente nutritivas y suavizantes, y la manteca de cacao procedente del comercio justo, una excelente hidratante con cualidades regeneradoras y emolientes. Hay que mencionar que Lush tiene productos más naturales que otros; aun así, lo que es seguro es que en ninguno encontraréis ingredientes de empresas que experimenten con animales.

El aroma

He aquí el problema de esta crema: apesta. Un aroma logrado, sin duda —rasgo común a casi todos los productos de Lush—, pues dura muchísimo (demasiado para mí…) y no tiene nada de común. Me cuesta definir en detalle su fragancia porque ya hace varios días que gasté la muestra, pero digamos que el recuerdo que me quedó fue el de un olor rancio. He husmeado un poco por la red y he podido ver que despierta pasiones y odios: unos opinan que recuerda al aroma de las medicinas y otros lo relacionan con una fragancia dulce, como de chocolate y especias o incluso de mantequilla. Quizá lo que más me inspiró a mí fue esto último, la mantequilla (producto que, a todo esto, me da un asco tremendo). En fin, para mí este es el gran fallo de Charity Pot; no obstante, los gustos son siempre subjetivos (y más si hablamos de una fragancia), así que puede que a vosotras os guste más que a mí. Ya digo que hay opiniones de todo tipo al respecto.

Impresiones

Ante todo, seré sincera: he probado la crema gracias a una muestra (no de las típicas que vienen en sobre, sino que me pusieron una pequeña cantidad en un tarrito de plástico, como suelen hacer en Lush), de modo que no puedo dar muchos detalles con respecto a su efectividad como producto hidratante. De todas formas, me pareció interesante escribir esta opinión porque pienso que la campaña AnimaNaturalis puede llamar la atención de la gente (y nunca está de más dar a conocer una iniciativa de este tipo) y, además, dudo que alguien compre una crema de casi 16€ únicamente por la hidratación. Siempre he pensado que quien se gasta semejantes cantidades en una crema corporal lo hace más por su aroma, que es el aspecto donde los artículos de perfumería o firmas naturales superan a los de supermercado (quien solo busque hidratación, encontrará cientos de cremas baratas y muy eficaces, y de mi opinión sobre el olor ya he hablado.

Dicho esto, os hablaré de mi escasa experiencia con ella. Me la apliqué en las piernas y solo me dio para un solo uso. Teniendo esto en cuenta, lo cierto es que no noté ni que la crema fuera especialmente buena, ni tampoco que fuera mala. Los típicos puntos rojos que quedan tras la depilación y denotan sequedad siguen ahí, pero tampoco noto la piel más seca de lo que estaba, digamos que se mantiene igual. Puede que con un uso más continuado deje la piel mejor, o puede que sea una de las tantas hidratantes normalitas que se venden únicamente por su fragancia. Lamento no poder daros más información; en cualquier caso, si os ha llamado la atención la campaña solidaria y creéis que el aroma puede ser de vuestro agrado, os animo a darle una oportunidad. Lo que es seguro es que no me ha causado ninguna irritación ni nada malo, así que por ese lado podéis estar tranquilos.

Con respecto a la duración del aroma en la piel, por un vez puedo decir que perdura muchísimo (demasiado para mi gusto, ¡ja, ja!). El olor todavía se nota con el paso de las horas, no es de los típicos que solo se aprecia con la crema recién aplicada. Me imagino que, más allá de las particularidades de la crema, si la fragancia es fuerte de por sí, lo tiene más fácil para fijarse en la piel y mantenerse.

Hablando del aroma y de su utilidad en esta crema, me gustaría hacer una pequeña reflexión. Ante todo, reitero que cada uno tiene sus gustos y sé que hay y habrá gente que adore la fragancia de Charity Pot. Ahora bien: estamos hablando de una hidratante que se vende con el fin de recaudar fondos para una organización benéfica. En mi opinión, el interés de Lush debería centrarse en el hecho de vender muchas unidades, no tanto en experimentar con notas de mantequilla, especias o lo que sea que lleva la crema. ¿Qué quiero decir con esto? Pienso que hay fragancias que gustan más al público en general, olores básicos como la fresa o la mora, o alguno goloso como el chocolate o la vainilla (sin mezclas extrañas). Creo que, con un aroma de ese estilo, Charity Pot tendría más éxito y llegaría a más gente, que se supone que es lo que interesa a la empresa. En mi caso, saber que colaboro con una campaña es un plus más al comprar algo, pero con esta crema no podré hacerlo porque el olor me resulta muy desagradable. Espero que se entienda lo que quiero decir.

martes, 15 de febrero de 2011

Deliplus Aceite Corporal de Aloe Vera

Hidratar la piel mediante cremas, body milks o aceites es importante si queremos que esta esté suave y se vea cuidada. Hay que tener en cuenta que la capa más externa de la piel se encuentra regenerándose continuamente, y además con las propias agresiones que le hacemos a la piel (con hechos tan cotidianos como frotarse con la esponja) esta capa se pierde y es necesario compensarlo con algún producto hidratante. Una crema nunca podrá proporcionarnos la misma hidratación natural de la piel, pero usándola de forma constante sí que puede ayudar mucho a mejorar su aspecto y evitar que se seque demasiado. Es por esto que después de la ducha siempre procuro usar un producto de este tipo, porque además en ese momento la piel se encuentra más receptiva y absorbe mejor el aceite o la crema.

Los beneficios del Aloe Vera

Aprovecho esta opinión para señalar brevemente los beneficios de esta planta, pero no olvidemos que el aceite que comento no es un aceite puro y por lo tanto es difícil observar en él todas estas propiedades.

- Funciona como calmante de la piel.
- Tiene acción contra los rayos solares.
- Se usa para curar las quemaduras y las manchas del sol.
- También se utiliza para solucionar los problemas de irritación de la piel.
- Penetra en las tres capas de la piel y elimina las bacterias, además de estimular la regeneración celular con sus nutrientes.
- Es adecuado para pieles sensibles, pues no es habitual ser alérgico y tener reacciones adversas hacia esta planta.
- Sirve como cicatrizante de heridas.
- Recupera la piel y elimina el dolor de las picaduras de insectos.
- Es un remedio para los pies cansados.
- Contiene vitaminas (B12, B6, B5, B, A y C), aminoácidos y oligoelementos (magnesio, calcio...).

Resultados

No hace falta que diga que el aceite tiene una textura aceitosa, je, je, que hace que se extienda muy bien por la piel. Tarda un poco en absorberse aunque menos que otros aceites. El olor es agradable, a aloe vera. No demasiado fuerte, pero sí lo suficiente como para que se perciba de forma suave en la piel. Es apto para todo tipo de pieles.

He usado este aceite en diversas ocasiones y en todos esos periodos mi piel se ha mantenido hidratada y suave. Destaco que incluso es efectivo en las zonas más resecas del cuerpo, lo he notado especialmente en las rodillas. A pesar de no ser un aceite indicado específicamente para pieles secas, puedo deciros que estoy muy satisfecha con los resultados. Otra ventaja que le veo es que he ganado en tiempo con el uso de este aceite. Es más rápido de aplicar que una crema porque no se hace “empalagoso”, así que no hace falta dedicar mucho rato a cuidarse un poco después de la ducha.

Os cuento un pequeño truco: cuando tengo los pies cansados después de caminar mucho me gusta ponerlos en agua caliente. Además de sales de baño relajantes, suelo echar un chorrito de aceite para suavizar la piel. Funciona de verdad.

En definitiva, me gusta mucho este aceite y procuro que siempre haya una botella en casa. Diría que es mi producto hidratante corporal favorito de Deliplus, y uno de mis favoritos en general. Os lo recomiendo a todos.

lunes, 16 de agosto de 2010

Bottega Verde Crema Nutritiva con Manteca de Karité


Presentación

Yo he probado la crema mediante muestras de las que vienen en los sobrecitos corrientes, pero el producto normal se presenta un tarro como el de la foto que adjunto. Es de color marrón, y en su tapa hay una imagen con almendras (el aceite de éstas es uno de los ingredientes de la crema). El color no me parece especialmente bonito, pero la presentación en tarro, en cambio, siempre me ha resultado muy atractiva: es muy cómodo y agradable coger la crema a tu gusto sin tener que apretar ningún tubo.

Eso sí, los tarros también tienen una desventaja: es muy fácil pasarse con la cantidad al cogerla con los dedos. Teniendo en cuenta que la cantidad de crema que lleva son 125 ml y su precio es de 13,49€ sin descuento, no me parece que estemos en condiciones de derrochar la crema. Me parece que 125 ml son muy escasos, por lo menos debería llevar 200 ml, y aun así sería una crema 'de ocasiones especiales'.

Características

La crema es de color blanco, y tiene una textura muy densa, por lo que cuesta un poco de extender y tarda en absorberse. Esto ya no me gustó: prefiero las leches corporales y los aceites precisamente porque son más ligeros y fáciles de extender y se suelen absorber rápido. Por este motivo tampoco me habría atraído el producto aunque no me hubieran dado muestras de él.

Su olor para mí es lo peor de todo, pero en este caso es por algo muy personal. Huele a coco, y yo detesto este aroma en cualquier fragancia o crema. Por lo tanto, para las que adoran el olor a coco ( que sé que no son pocas), esto no será una desventaja. El aroma no es tan intenso como el de una colonia (menos mal), pero al acercar la nariz a mi brazo sí que lo percibo bastante, y dura. Según su página web, la fragancia también tiene notas de vainilla, pero yo no las aprecio.

Entre sus componentes, en primer lugar destaca la manteca de karité, conocida por sus propiedades nutritivas y de protección de la piel. Cuando vi las muestras me gustó saber que contenía este principio activo, porque con todos los productos que he usado que lo llevan he quedado satisfecha (eran muy hidratantes). En segundo lugar, tenemos la cera de abejas, con propiedades emolientes y protectoras. Finalmente, la crema también lleva aceite de almendras, muy hidratante incluso para las pieles más secas. Ya había usado otras cremas que lo contenían, y en el aspecto hidratante me fueron bien, así que otro positivo para la composición de la crema.

Resultados

La crema ofrece unos resultados buenos, pero no espectaculares. Hidrata la piel y la deja suave, pero en las zonas más resecas no noto que haga más que una crema de supermercado que cuesta menos de la mitad y cunde el doble. La piel queda hidratada y nutrida durante todo el tiempo, cumple las necesidades de mi piel (que es más bien seca), pero no me da nada que no encuentre ya en otras cremas corporales.

Por otra parte, como os decía, la crema tiene una textura muy densa, cuesta un poco extenderla por el cuerpo y no se absorbe rápido. Bueno, a esto último tengo que decir que tampoco es la peor crema que he probado en este aspecto. Son pequeñas desventajas que en un producto de este precio influyen bastante, y si añadimos que el olor no me gusta nada, ya lo tengo todo para no estar contenta con este producto.

Normalmente este tipo de cremas corporales, que se venden en perfumerías como Bottega Verde o Yves Rocher, si no tienen unos resultados espectaculares a nivel de hidratación, se salvan por su aroma. En mi caso, no sólo no se salva por eso, sino que pierde puntos. No me parece un mal producto, porque ya digo que me deja la piel hidratada y suave, pero ni de broma me gastaría los 13€ que cuesta para comprarla. Es que ni con descuento. Estoy mucho más contenta con mi leche corporal de Schlecker o mi aceite de aloe vera de Deliplus, que no tienen aromas exquisitos pero hidratan mucho y me duran un montón. De Bottega Verde la que sí me gustaba mucho es la de flores de algodón, hidrataba mucho y olía de maravilla, es una pena que ya no la vendan.

Sólo quiero añadir que la crema no me ha producido ninguna alergia, ni me ha engrasado la piel ni nada por el estilo.

lunes, 12 de julio de 2010

Dove Leche Corporal Nutritiva

Dove Leche Corporal Hidratación Nutritiva.

Lleva una cantidad de 400 ml. Me parece una cantidad suficiente, es lo habitual en hidratantes de este tipo, aunque tampoco estaría de más que llevara 500 ml.

En el envase se nos indica que la leche corporal está indicada para pieles secas. Más abajo ya os lo explicaré, pero creo que en este caso sí que va bien ceñirse a lo que nos indican. Si vuestra piel no cumple estas características, está bien que sepáis que Dove tiene multitud de cremas hidratantes para cada tipo de piel (para piel normal, regeneradora, de hidratación intensiva, etc.).

El precio es de unos 4-5€, que ya es lo que suelen costar las hidratantes de este tipo.

El body milk tiene una textura bastante densa, un poco difícil de extender, pero lo que es peor es que tarda bastante en absorberse. Normalmente para mí esto no representa un problema grave, estoy acostumbrada a usar los body milk de frutas de Yves Rocher que tampoco tienen una rápida absorción y aun así me gustan. Pero es que en este caso, la leche corporal de Dove todavía tarda más en penetrar en la piel. Y mientras no se absorbe, proporciona una sensación que para mí es bastante desagradable. Al no ser precisamente un body milk líquido, resulta bastante empalagoso en la piel, pegajoso. No me gusta nada esta sensación. Si por lo menos sólo durara unos instantes, pero no, tarda en absorberse.

 En cuanto a la hidratación que proporciona la crema, tengo que reconocer que aquí los resultados sí que son estupendos. Con un par de aplicaciones ya notas la diferencia. Porque aquí quiero diferenciar entre dos tipos de hidratantes: aquellas que notas que hidratan porque no sientes la piel tirante, y aquellas que además de eso también suavizan las zonas más secas del cuerpo, esto es, codos y rodillas, por ejemplo. La leche corporal nutritiva de la que os hablo se incluye dentro de este segundo grupo: hidrata muchísimo, e incluso en las zonas más secas se nota este efecto. Una maravilla en este sentido.

El aroma a hidratante que desprende la leche corporal se sigue notando en la piel. No es un olor que me guste especialmente pero tampoco huele mal. Además, al no ser nada fuerte os podéis poner la colonia después tranquilamente porque no habrá mezcla de aromas. Un punto a favor para que este body milk sea de uso diario.

En conclusión, intentaré seré clara. Los efectos de la leche corporal me han gustado, y mucho, porque hidrata en profundidad también en las zonas más resecas, y eso es algo que no se encuentra en cualquier crema o similares. Pero aunque no todas las cremas sean así, conozco algunas más que hidratan igual de bien y sin embargo se absorben rápido y no resultan tan empalagosas como este body milk de Dove. Porque esa es la gran desventaja que le veo, una vez absorbido es una maravilla, pero mientras no se acaba de absorber produce una sensación de lo más incómoda para mi piel.

¿La recomiendo? Pues aquí depende básicamente de cómo veáis el factor de que la leche corporal sea de lenta absorción. Si tenéis la piel seca y esto no os importa, este body milk será ideal para vosotras. Si no soportáis que tarde en absorberse, no os la recomiendo. Yo dudo que repita con ella precisamente por esto último, pero insisto en que aun así no es mala hidratante, en absoluto. Estaría muy bien que mejoraran la fórmula y la hicieran más fluida sin perder ese alto poder hidratante y nutritivo que tiene. Entonces sí que la compraría, incluso sería mi leche corporal habitual. Pero en fin, la competencia es dura, y mientras haya cremas o aceites que hidraten igual pero no sean tan empalagosos, está claro hacia donde voy a tirar.

lunes, 7 de junio de 2010

Bottega Verde Crema Aterciopelante de Melocotón Blanco.


Presentación

A diferencia de otras cremas corporales de Bottega Verde, la crema aterciopelante de melocotón blanco se presenta en tarro y no en tubo. En general, las presentaciones en tarro me gustan y no me gustan. Me gustan porque permiten aprovechar la totalidad del producto sin volverte loca apretando el tubo por todas partes, pero no me gusta de ellas que es fácil pasarse con la cantidad. Aun así, el tarrito de la crema de melocotón blanco me parece mono (nada que ver con el de la crema de rosa mosqueta, que parece que Bottega Verde le tiene manía a esa línea con la estética tan fea que da a sus cremas, tanto corporales como faciales), así que no le voy a poner pegas en este aspecto.

Ahora empiezan mis quejas: el tarro contiene 200 ml y cuesta 14,99€ sin oferta. Yo la compré con algún descuento, aunque ahora mismo no recuerdo cuál. Sinceramente, creo que por ese precio podría traer más cantidad. Con menos dinero, puedo comprar una crema de Deliplus u otra marca igual o más efectiva que esta en cuanto a hidratación pero con el doble de cantidad. En fin, es el debate de siempre con las cremas. Habrá gente a la que no le importe gastar esto en una por las sensaciones olfativas que le produce, pero a mí para un uso más seguido no me compensa gastar tanto, así que el grupo de cremas con aromas exquisitos que tengo seguirá ampliándose poco a poco, pues tengo que asegurarme que cada crema me dure una buena temporada.


Características

La textura de la crema es deliciosa, me encanta y es todo un placer aplicármela. A pesar de ser una crema y no una leche, es bastante ligera y extremadamente suave, se extiende a las mil maravillas por la piel. Ayer me la apliqué después de la depilación, y fue una delicia sentir esta crema en mi piel en el estado en que se encontraba. Cuando la he usado sin haberme depilado previamente, la sensación que me produjo también fue agradable.

En cuanto a la composición de la crema, obviamente destaca el melocotón, un fruto que contiene azúcares, vitaminas y minerales, y que en cosmética destaca por sus propiedades emolientes y dulcificantes, además de como atenuante de las manchas de la piel en el caso de algunas lociones específicas para ello. También contiene aceite de almendras, de sobra conocido por sus propiedades hidratantes y su capacidad para aportar elasticidad a la piel, incluso es eficaz en las pieles más delicadas. Por último, la crema contiene miel, que es la encargada de aportar más elasticidad y nutrición a la piel.


Melocotón blanco, un aroma muy especial

No, no me he olvidado de hablar del aroma. He preferido dedicar un apartado especial a él porque creo que el olor del melocotón blanco puede dar más de sí. Para empezar, os comentaré las notas del perfume de la crema que nos indican los de Bottega Verde (sí, esta marca incluso tiene notas para las cremas). En las notas de salida tenemos melón y hojas de grosella negra; en el cuerpo, melocotón blanco, flores y hojas de melocotón; finalmente, en el fondo hay almizcle blanco y avellana.

Aunque el listado de notas suene muy elaborado y profesional, la realidad es que yo sólo percibo el olor a melocotón. Pero, ojo, no es un aroma a melocotón típico. Si tomamos como referencia el melocotón de la línea Les Plaisirs Nature de Yves Rocher (escojo este porque creo que pertenece a una línea muy conocida), este olor a melocotón blanco me parece más suave, más atípico, por decirlo de alguna manera. Nunca había probado nada que llevara melocotón blanco, y esta es la comparación que puedo hacer con los productos que llevan melocotón a secas: es un aroma más suave.

Aun así, a pesar de ser suave y no ser exactamente el aroma que esperaba, me sigue pareciendo una fragancia dulce y deliciosa. Me gusta mucho, y es un placer para mí untarme con esta crema. Tanto la textura como el aroma hacen que resulte una delicia, y durante un rato consiguen que me olvide de lo que cuesta y de lo rápido que baja su contenido a pesar de que no la uso habitualmente.

Aun así, hay una pequeña pega: la realidad es el aroma apenas perdura. Al momento de aplicarlo se nota en la piel y queda impregnado en la ropa que te pongas, pero al día siguiente ya no lo noto, ni siquiera acercando el brazo a la nariz. Esto es una pena: no pretendo que el aroma dure eternamente, pero en una crema que cuesta lo que cuesta por este componente tan exquisito le exijo un poco más. Incluso las cremas de marca blanca se notan al día siguiente de aplicármelas, con esta podrían haberse esmerado más.


Resultados

Para empezar, tengo que decir que a pesar de su textura ligera y nada grasa, la crema tarda un poco en absorberse. Las he probado que tardan más y que además resultan empalagosas e incómodas, pero también las hay que la piel se las bebe enseguida y no resultan nada molestas. Esta de melocotón está en un término medio. Yo no lo encuentro un punto negativo, pero puede que para otras personas sí sea un problema.

Bottega Verde no especifica para qué tipo de piel está recomendada esta crema, pero sí que dicen que en caso de tener la piel muy seca ésta se debe aplicar un par de veces al día, así que supongo que será una crema hidratante para piel normal o con tendencia a seca, no específica para pieles muy secas.

Teniendo en cuenta esto, la crema cumple las expectativas. Deja la piel hidratada y suave, pero si tenéis alguna zona especialmente reseca necesitaréis repetir la aplicación para observar mejoras. En fin, que en el aspecto hidratante es buena, pero como tantas y tantas cremas. Si la compráis tiene que ser porque os llama la atención su aroma, es por él por lo que cuesta lo que cuesta. Y aunque esté sonando un poco negativa al decir esto, es un punto a su favor que la crema sea eficaz e hidrate la piel de verdad, pues muchas cremas con aromas exquisitos carecen precisamente de propiedades hidratantes.

Ayer me apliqué la crema después de depilarme. Es una gozada aplicarla entonces porque es muy suave y logra calmar la piel de inmediato, pero pasadas unas horas, cuando fui a acostarme, observé que se me veían tantos puntos rojos (de esos que salen después de depilarte) como siempre. Es lo que comentaba antes: en zonas especialmente secas o delicadas, como era mi caso en ese momento, es necesario repetir la aplicación más de una vez para que la piel quede hidratada de verdad. No es nada extraordinario, ocurre con muchas cremas. Pero hay algunas cremas que a la primera ya logran hidratar a fondo esas zonas y que se note la diferencia. Una de ellas, la crema de Schlecker que os comenté, que además trae 300 ml más que esta crema y no llega a los 2€ de precio, frente a los 14€ que cuesta esta de melocotón. Lógicamente, la crema de Schlecker no huele a melocotón blanco ni a nada exquisito, tiene un aroma agradable normal, pero que cada uno saque sus propias conclusiones.

lunes, 31 de mayo de 2010

Schlecker Babysmile Loción hidratante


Schlecker, una cadena de droguerías alemana

Schlecker es una cadena alemana de droguerías que hace unos años se extendió bastante por nuestro país (al menos por la zona en que vivo hay Schlecker en varios pueblos). Me gustan bastante estas tiendas, los precios no están nada mal y las tiendas son amplias, se puede pasear por ellas cómodamente. Además de productos de droguería y cosmética, también tienen alimentos envasados y comida para animales. Destaco también su catálogo de perfumes: hace unos años compré uno que no encontraba en ninguna perfumería y me salió bastante bien de precio. Eso sí, tendréis que pedir el catálogo expresamente, porque aunque en la tienda siempre tienen algunos disponibles, si quieres alguno que no está te lo pueden traer.

Se puede decir que tiene tres marcas blancas de cosmética: As, de la que he usado el protector labial en numerosas ocasiones; Basic, la marca blanca de maquillaje; y finalmente Rilanja, la marca blanca de cosmética principal. La loción de la que os hablo hoy tiene como marca Schlecker a secas y pertenece a la línea de bebés.


Características

Esta loción es de color blanco y tiene un aroma agradable pero que no recuerda a nada especial. A mí me huele simplemente a limpio, y me recuerda un poco al olor de la crema hidratante de manos nutritiva de Deliplus. En cualquier caso, una vez en la piel, este aroma aún es más ligero y no causa ningún problema al aplicarnos el perfume.

Tiene una textura ligera, esto es, no es densa ni resulta empalagosa. No es tan líquida como una leche corporal, que al salir del orificio se desparraman por la piel, sino que es más consistente. Es muy fácil de extender y no resulta incómoda. No tarda mucho en absorberse, pero tampoco es de las cremas que se absorben al instante. Aun así, aunque no os haga mucha gracia esperar que una crema se absorba, yo os la recomiendo, porque esta no resulta nada empalagosa y a mí en particular me produce una sensación agradable sentirla en la piel.

En cuanto a su composición, destacan los siguientes principios activos:

- Alantoína: conocida por sus propiedades calmantes sobre la piel.

- Aceite de oliva: favorece la conservación de la hidratación natural de la piel.

- Aceite de almendras: lo mismo que el aceite de oliva, además de ser conocido por sus propiedades altamente hidratantes.

Os recuerdo que estamos hablando de una loción para bebés, así que lógicamente sus propiedades son hidratar la piel de manera suave. Si buscáis más efectos (reafirmante, anticelulítico, antiedad, etc.) esta crema no es la más indicada para vuestras necesidades.

Parad atención, que ahora viene lo mejor: el envase contiene 500 ml de loción, por poco más de 1,50€. Ni siquiera las cremas de Deliplus traen esa cantidad (si mi memoria no falla, contienen 400 ml, que tampoco están nada mal). Tendría que compararla con otras lociones para bebés para saber si realmente sale a cuenta, pero en comparación con hidratantes para el gran público esta sale sin duda ganando. Medio litro de crema, se dice pronto, ¿eh? Ya podrían aprender los de Bottega Verde, que por muy bien que huelan sus cremas, 100-200 ml se acaban pronto.


Resultados

Lamentablemente, no podré hablaros de los efectos de esta crema en bebés. Así que si lo que buscáis es esa información, os recomiendo que paréis de leer aquí y busquéis otras opiniones sobre el producto. Yo he querido opinar sobre la loción porque he comprobado que en adultos es muy efectiva y, en definitiva, aunque un producto tenga unas determinadas indicaciones, si sirve para algo más (alguien, en este caso), no está de más decirlo.

La primera sensación que tuve al aplicarme la crema me sorprendió: noté un leve efecto frío sobre la piel (nada que ver con el del anticelulítico de Deliplus, no os asustéis). En ese momento no me resultó muy agradable porque no lo esperaba, pero en las siguientes aplicaciones me pareció una característica positiva: la loción resulta fresca en la piel, lo cual la hace muy indicada para esta época en la que pasamos tanto calor.

Además, aunque tarda un poco en absorberse, la sensación sobre la piel es de una crema ligera que no resulta grasa ni pegajosa. En verano me suele dar pereza ponerme cremas, pero con esta no me ha ocurrido. Más bien al contrario: la he usado con más frecuencia que las leches corporales previas porque me gusta el momento de aplicarla en la piel. Y que conste que ya llevo unos meses usándola y no me estoy dejando llevar por la emoción de la novedad.

Pero vayamos a lo que realmente importa: ¿la crema hidrata de verdad? Mi respuesta es un sí rotundo: la loción deja la piel muy hidratada y suave, cumple con lo que se espera de ella también en adultos. Mi piel es normal con tendencia a seca, así que no puedo garantizaros que en pieles muy secas sea igual de efectiva, pero en lo que respecta a mí estoy más que satisfecha. Incluso las zonas más resecas del cuerpo (codos y rodillas) se me han suavizado al empezar a usarla de forma constante. ¿Qué más se puede pedir?

lunes, 29 de marzo de 2010

Bottega Verde Crema para el cuerpo con aceite de rosa mosqueta.


Presentación

Esta crema corporal ontiene 100 ml , que me parecen poquísimos. Las cremas de supermercado suelen llevar 400 ml, y hasta las de la propia Bottega Verde normalmente contienen 200 ml. 100 ml me parecen una estafa, sinceramente, y más si tenemos en cuenta que la crema cuesta 18,99€ sin oferta. Es una hidratante corporal normal y corriente, ¿nos estamos volviendo locos? Ya me parecería cara en comparación con otras si costara 9-10€, pero este precio es exagerado. No me extraña que haya tenido que ser yo quien sugiera el producto, pocas personas se deben atrever a comprarla.

A todo esto, os explico que yo adquirí la crema en un pack que también incluía las dos cremas faciales, el gel limpiador y el gel de ducha, todo en su tamaño normal. No recuerdo cuánto me costó porque fue a principios de verano, pero dos de los productos me salían gratis y como algunos ya los había probado y me iban bien me animé a hacer la compra. Pero vaya, que salvo que encontréis un ofertón como este, no vale la pena comprar esta crema, ni siquiera si os va mejor que a mí. Con la cantidad de cremas que hay, es un abuso que una simple hidratante cueste casi 20€.


Características

La crema es de color rosa clarito y tiene una textura agradable, untuosa. Es el tipo de textura que en verano aborrecería porque tarda en absorberse, pero en invierno me gusta porque me resulta reconfortante mientras la aplico.

Como era de esperar, la crema huele a rosas, un aroma que me encanta y que ya he apreciado en los otros productos de esta línea. Aquí tengo que hacer un inciso: se nota que la crema huele a rosas, pero aprecio también un olor a plástico procedente del tarrito que hace que en conjunto no sea un aroma tan agradable. Con el gel limpiador, por ejemplo, esto no me ocurría, y si comparo ambos aromas el de la crema me resulta menos agradable.

El principio activo más destacado es el aceite de rosa mosqueta. Tiene propiedades regenerantes para la piel, ayuda a cicatrizar pequeñas heridas, “borra” marcas y estrías, y también atenúa las arrugas y líneas de expresión. Por supuesto, también cumple las funciones básicas de cualquier crema hidratante: hidratar y nutrir.

La crema también contiene vitamina E, un antioxidante que previene el envejecimiento de la piel; ácidos de fruta, que exfolian y renuevan la piel, de modo que esta se vuelve más luminosa; aceite de oliva, con propiedades emolientes, antioxidantes y regenerantes, es muy adecuado para pieles secas, sensibles o deshidratadas. El único componente con el que creo que no me había encontrado son los ácidos de fruta, no sabía que en una crema podían exfoliar la piel.


Ventajas de la crema

- Es una crema hidratante aceptable que puede ser eficaz para pieles normales. Se nota que hidrata, el problema lo tiene con las zonas más secas, así que si vosotras no tenéis este problema seguramente os irá mejor que a mí.

- Huele a rosas, un olor que me gusta mucho (aunque sé que hay gente que lo detesta). No es un aroma tan intenso como en otros productos de la misma línea porque aquí también se nota bastante el olor a plástico del envase, pero aun así huele bien.

- Tiene una textura untuosa, que me resulta agradable al aplicarla en la piel. Tarda un poco en absorberse, es cierto, pero en esta época esto es algo que no me importa demasiado.


Defectos de la crema

- Al tener la piel seca, se me queda corta en hidratación. No he notado ninguna mejora en las zonas más resecas, pero tampoco han ido a peor, por eso digo que es una crema normalita, ni mejora ni empeora la piel.

- Lleva muy poca cantidad. 100 ml son insuficientes para una crema corporal, incluso aunque fuera una crema maravillosa.

- Su precio: 18,99€. Es carísima aunque se le aplique un descuento del 50%. Con la cantidad de cremas hidratantes que hay, comprar esta no compensa en absoluto.

- No cumple el resto de promesas que hace (tonificar, atenuar marcas…). No le doy demasiada importancia a este punto porque yo sólo la usé con el objetivo de que me hidratara la piel, ya que si quiero reafirmar o borrar marcas busco productos más específicos. Pero vaya, que si la crema os llamaba la atención por estos puntos, tampoco la recomiendo.


Conclusión

Me he llevado una decepción con esta crema. Por su calidad se encontraría en la media: hidrata la piel, pero quienes tenemos la piel seca necesitamos una crema que hidrate más. Al tratarse de un producto indicado para piel seca que pertenece a una línea que hasta ahora me ha ido bastante bien, esperaba mucho más, sinceramente. Por otra parte, considero que 100 ml de crema son muy escasos y que su precio es elevado, si no fuera porque la compré dentro de un pack no se me habría ocurrido adquirirla. Bottega Verde es una marca que en general me gusta, pero que no os la cuelen con este producto: hay miles de cremas que hacen lo mismo, llevan cuatro veces más cantidad y cuestan cuatro veces menos. No es mala, pero no vale la pena, así que no la recomiendo.

lunes, 18 de enero de 2010

Bottega Verde Crema para el cuerpo de Ámbar


Bottega Verde

Bottega Verde es una marca de cosmética y belleza italiana. Se anuncian como una marca de cosmética natural, y no experimentan con animales. Sólo se vende en sus propias tiendas, aunque también es posible realizar un pedido mediante Internet. Son absolutamente fiables y los pedidos tardan unas dos semanas en llegar.

Entre su oferta de productos hay mucha variedad: cremas faciales para todo tipo de pieles, hidratantes corporales, anticelulíticos, reafirmantes, maquillaje, productos de baño y ducha, perfumes, etc. Hace casi tres años que compro en su tienda, y me he llevado más alegrías que disgustos, por lo que para mí es una marca de total confianza.

En cuanto a sus precios, en general son asequibles, pero todo depende del producto en cuestión y de los gustos de cada una. Por ejemplo, las cremas faciales rondan los 20€, que me parece un precio normal para este tipo de producto. Sin embargo, los geles y cremas de aromas exquisitos suben más que cualquier crema o gel normalito de supermercado; éstos sí que me parecen un poco caros. De todas formas, la gracia de Bottega es que nos ofrece la posibilidad de aplicar descuentos en cada compra (muy a lo Yves Rocher), de manera que al final todo sale bastante bien de precio.

Os dejo su web por si os interesa: www.bottegaverde.es


Presentación

La presentación de la crema es la misma que podéis ver en la foto. Un tubo de plástico con soporte sobre su base, en tonos naranja, amarillo y beige. Me parece un diseño bonito y cómodo, aunque tampoco es nada del otro mundo. El tubo a simple vista es igual al de la crema de chocolate, también de Bottega, pero tengo ambas y el tubo de la de ámbar es mucho más blandito. No sé por qué ahora se habrán puesto a cambiar de materiales, aunque tampoco es un inconveniente.

Lleva una cantidad de 200 ml, que para una crema corporal me parecen pocos, pero como no la uso a diario sé que me va a durar bastante. Su precio sin oferta es de 9,99€, que para una crema hidratante me parece mucho, por muy exquisito que sea su aroma.


Características
La crema tiene una textura ligera para tratarse de una crema, se extiende fácilmente y no tarda mucho en absorberse. Es de color blanco.

Huele muy bien: huele a vainilla, vainilla de verdad, con otros matices que mi olfato es incapaz de reconocer.

En la composición de la crema destaca la manteca de karité, con grandes propiedades hidratantes y nutritivas. Cada vez lo encuentro en más cosméticos.


Mi experiencia
Antes de seguir quiero decir que, a pesar de que antes he dicho que mi piel tiene tendencia a ser seca, la hidrato con mucha frecuencia y la tengo bien. Siempre hay zonas que si se descuidan se resecan fácilmente (codos, rodillas…), pero por lo general se me ve bien y no tengo muchos problemas para encontrar una crema que me sirva. Así pues, os cuento mi experiencia desde esta perspectiva. Para una persona con la piel más estropeada y reseca no sé qué tal será.

En mi caso, la crema es estupenda: hidrata y deja la piel extremadamente suave. Este aspecto me sorprendió para bien: a veces las cremas con aromas poco habituales sólo destacan por su olor y se quedan cortas en hidratación (es bastante frecuente con las cremas que acompañan un perfume, por ejemplo), y en cambio esta hidrata mucho.

Respecto al aroma, que es por lo que la crema me atrajo, antes os he dicho que es exquisito y que básicamente huele a vainilla con algo más que mi olfato no sabe distinguir. El primer día que me la apliqué pensaba ponerme el perfume L de Lolita Lempicka, del que os hablé hace unas semanas y comenté que también huele a vainilla. El aroma de este perfume es bastante intenso, y me daba miedo que al ser la crema también de vainilla un aroma tapara a otro o en conjunto se notara demasiado la vainilla, hasta el punto de resultar agobiante. Sin embargo, no fue así: la crema deja su aroma en la piel, pero sólo se nota cuando acercamos la nariz a la parte del cuerpo en cuestión, el aroma en la piel no es tan fuerte como para que el perfume que nos pongamos se perciba de manera distinta. Es un aroma bastante duradero, después de ponerme la crema para salir una noche, al día siguiente las sábanas estaban impregnadas de su olor.

Por supuesto que el aroma que sentimos en el tubo es el mismo que queda en la piel. Tal vez en la piel se suaviza un poco, pero es el mismo.

Finalmente, no hace falta que diga que la crema no me ha provocado ninguna reacción adversa. Ni granitos, ni irritación, ni nada. Hasta ahora no he tenido problemas de este tipo con ningún producto de Bottega Verde, así que estoy comprobando que realmente tienen una composición cuidada y no agresiva, incluso para personas como yo que, aunque no tengo la piel sensible, sí que hay cremas y leches corporales con las que me han salido granitos.


Conclusión

Estoy muy contenta con la crema de ámbar. Me encanta su aroma, y aunque me gusta ir probando productos nuevos, con esta no me importaría repetir porque ese delicioso olor de fragancia ambarina con vainilla y algún toque más me ha conquistado. Además, después de usarla me ha demostrado que tiene otros puntos positivos: hidrata la piel perfectamente y la deja muy suave, incluso en las zonas más resecas. En esto último, si os soy sincera, no me esperaba que fuera tan buena, así que me he llevado una grata sorpresa.

¿La recomiendo? Por supuesto. ¿Merece la pena pagar 9,99€ ó 7,99€ por esta crema? Si es como un capricho y estás segura que su aroma te puede gustar, sí. Pero de todas formas sigo pensando que diez euros por un tubo de 200 ml es demasiado. Os la recomiendo, darse un capricho de vez en cuando está muy bien, y seguro que si el capricho tiene un aroma tan dulce y exquisito como el de esta crema, os gustará.

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