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jueves, 14 de abril de 2011

Lush Champú Reanimator


Champú Reanimator

Reanimator es uno de los champús líquidos que nos ofrece Lush (sí, aunque no lo parezca también tienen productos «normales»). Su oferta de artículos para el cabello no está al nivel de la de los jabones, pero tienen los champús justos para cubrir las necesidades básicas de todos: Curly Wirly para cabello rizado o seco; El Patriarca para cabellos grises o claros; Mi Primo Zumo y Sol para pelo graso; Sublime para dar brillo y suavidad a todo tipo de cabellos; ¡A Toda Caña! para controlar los rizos y finalmente Reanimator para cabellos estropeados y faltos de vigor. A esta lista tendríamos que añadir los sólidos, aunque de momento voy a pasar de ellos.

El champú Reanimator se presenta en un sencillo bote de plástico transparente con una etiqueta negra, en la línea minimalista de todos los productos de Lush. Desde luego no llama la atención por su apariencia, aunque lo importante es su interior y eso la firma lo sabe de sobra. Lo tenemos disponible en dos tamaños: 100 gramos por 7,50€ y 250 gramos por 14,95€. Teniendo en cuenta que Klorane es una marca cara de por sí y el bote pequeño de sus champús lleva 200 gramos y cuesta alrededor de 7-8€, podemos decir que este de Lush no es caro, sino carísimo (aunque a su favor tengo que decir que cunde una barbaridad; con la muestra que me dieron me bastaba con mojarme los dedos para cogerlo y se extendía de maravilla).

Reanimator es de color beige transparente y desprende un aroma más bien afrutado. Su textura es bastante líquida, de las que se te escurren entre los dedos (a mí esto me encanta, siempre me da la sensación de que se expande mejor por el cabello). Dentro de su composición destacan los aceites de jojoba, oliva y almendras, todos ellos muy hidratantes para aportar flexibilidad y fuerza al pelo. También contiene frutas como kiwi, papaya, mango y piña, para limpiarlo en profundidad. Finalmente, encontramos aceites esenciales de rosa, menta, romero, lavanda y otras plantas, que refrescan y revitalizan el cuero cabelludo y, como su nombre indica, le devuelven su vitalidad natural. Ninguno de los productos capilares de Lush contiene siliconas, otro dato que tener en cuenta.

Por su descripción, me parece un champú indicado para todo tipo de cabellos, aunque en teoría resulta especialmente eficaz para aquellos que se encuentran débiles y necesitan algo que los fortalezca y repare, además de darles «vida». Así pues, aunque de entrada yo me hubiera decantado por uno específico para pelo seco y estropeado, pensé que este tampoco parecía una mala opción para mejorar el estado de mis cabellos finos y apagados. Como os comentaré más abajo, finalmente no considero que las características del producto sean las más adecuadas para mí.

Resultados

Limpieza:
Sin duda uno de los puntos en los que el champú destaca. Tengo el cabello seco, pero con determinados productos me cuesta aclararlo bien y a veces encuentro restos blancos en el cuero cabelludo. Con este no me ocurre: deja el pelo realmente limpio, sin rastros de jabón y con una sensación de limpieza general muy buena. No engrasa en absoluto y tampoco noto que el cabello se me ensucie con más facilidad, aunque de eso no soy una buena referencia porque generalmente me dura varios días perfectamente independientemente de los productos que use. En este aspecto lo sitúo al nivel del champú de camomila de Klorane, que deja el pelo estupendo y además se encuentra entre mis favoritos.

Hidratación y reparación:
Aquí voy a tener que explicarme un poco más. No me deja el pelo reseco, ni muchísimo menos, pero tampoco noto que le aporte una hidratación extrema. Hay champús que me lo dejan mucho más suave y nutrido, como el de mango de Klorane, uno de mis fijos. Pienso que hay que tener en cuenta que Reanimator no es un producto específico para pelo seco, por eso si estamos dentro de este grupo lo mejor será que complementemos su uso con un buen acondicionador, o que directamente busquemos un champú más hidratante.

Brillo:
Al leer el nombre del champú, pensé que destacaría por aportar vitalidad al cabello, y de algún modo el brillo parece ir ligado a esto. No obstante, a mi parecer no le aporta demasiado brillo, es un producto normalito en este aspecto. Al leer las indicaciones vi que en realidad no era estipulado para iluminar la melena, pero con lo caro que es creo que podría hacer algo más. El citado champú de camomila de Klorane le da mil vueltas, lo mismo que el de extracto de cidra (también de Klorane).

Volumen:
En este punto no me parece ni el mejor ni el peor que he probado. Por un lado, no me deja el pelo tan «chupado» en la parte de la cabeza como ocurre con algunos productos para cabello seco; no obstante, tampoco se puede decir que dé volumen. En esto, el champú que me ha ido mejor con diferencia ha sido el de almendras de Klorane (parezco la embajadora de esta marca, ¡ja, ja!), que además le aportaba fuerza y daba la sensación de que tenía más cantidad. Por su parte, Reanimator carece de ese poder fortificante, por lo que aprecio mi cabello tan fino como siempre.

Aspecto general:
Creo que lo que más se ajusta a los resultados del champú es decir que deja el pelo bien, limpio y suelto, pero no da resultados tan espectaculares como para justificar su precio. No se queda corto en los aspectos básicos, aunque podría revitalizarlo más, darle más fuerza y todo eso que promete en las indicaciones. También es justo reconocer que yo tengo un cabello que requiere muchos cuidados, al ser largo y fino, por lo que para alguien que lleve media melena y no lo tenga especialmente delicado seguramente Reanimator será más que suficiente para proporcionarle buen aspecto y salud.

Finalmente, he dudado entre valorarlo con tres o cuatro estrellas, pero he reflexionado que las tres estrellas suelo dárselas a champús de supermercado que me han dejado sensación de ni fu ni fa, y este es mejor, solo que con lo que cuesta podría estar mejor todavía. Quiero añadir también que, a pesar de estar aconsejado para todo tipo de cabellos, por los efectos que he observado me parece más indicado para cabellos normales o incluso grasos, dado que la composición de frutas suele resultar eficaz para regular los excesos de grasa (aunque Lush ya dispone de otro producto específico para ello). No va mal para pelo seco, pero los hay mejores y si queremos obtener la máxima suavidad hay que usarlo junto a un acondicionador y/o mascarilla.

jueves, 3 de marzo de 2011

Lush Vanishing Cream Crema Facial

Vanishing Cream

Como es habitual en Lush, el producto no lleva por nombre algo así como “crema ultraligera al extracto de pomelo y manteca de karité para piel grasa”, sino que se han limitado a llamarla Vanishing Cream, con lo que resulta mucho más fácil identificar el producto y a la vez consiguen un punto de originalidad. La explicación de este nombre se encuentra en el significado del verbo “vanish”: desaparecer (la crema que desaparece, en referencia a su textura ligera y de rápida absorción).

Se presenta en un envase de plástico blando y negro, bastante más sencillo que los tarros de cristal habituales en las cremas faciales. En la tienda no pueden vender la crema al peso como ocurre con los jabones, pero al menos mantienen su respeto por el medio ambiente con este envoltorio reciclable. Cada tarro contiene 45 g de crema (más o menos la cantidad que traen todas) y su precio es de 24,95€. Alto aquí: sé que en comparación con Deliplus y los descuentos de Bottega Verde puede parecer cara, pero recordemos que las cremas de farmacia de gama media suelen rondar todas los 20€, y ya no entro en firmas de alta cosmética en las que los precios se disparan. No voy a decir que me parece una crema barata porque no es así, pero tampoco es carísima: está en la media, por mucho que nos hayamos acostumbrados a los precios low cost.

La crema es de color blanco, no huele a nada especial y ciertamente tiene una textura ligera que se absorbe rápido en la piel. Eso sí, tanto como para darle el nombre y venderse por esta característica… No lo tengo muy claro. Al lado de las cremas de pepino y sauce de Bottega Verde (por citar dos con unas indicaciones similares a esta), Vanishing Cream me parece mucho más liviana; no obstante, si la comparo con el fluido hidratante para piel grasa de Deliplus o el gel Control shine! de Nivea Visage, la crema de Lush no destaca precisamente por ligera. Supongo que en mis impresiones influye directamente el hecho de estar acostumbrada a usar geles y cremas faciales indistintamente: probablemente, la Vanishing Cream tiene una textura ligera muy lograda para ser eso, una crema, pero al lado de un gel o un fluido sale perdiendo en este punto.

Indicaciones y composición

Entre los ingredientes de la crema, destacan la manteca de karité, con propiedades hidratantes y regeneradoras; la rosa, altamente nutritiva y conocida por su poder para combatir el envejecimiento prematuro de la piel; la lavanda, útil para aliviar o evitar picores y otras afectaciones del rostro; hamamelis, conocido por su poder astringente; y aceites bajos en grasa de manzanilla, jojoba y pomelo, que destacan por calmar la piel, controlar el acné y los excesos de grasa, respectivamente. Curiosamente, hace un tiempo usé un aceite de jojoba para los granitos y una crema al extracto de pomelo, aunque ninguno de los dos cosméticos consiguió solucionar el problema.

Vanishing Cream está especialmente indicada para pieles grasas: sus principios activos combaten el acné y los poros dilatados en la zona T. Además, esta formulación especialmente cuidada la hace apta para pieles sensibles, de modo que si padecéis ambos problemas esta crema puede ser una opción viable para vosotras. Otro aspecto que destacar es su mínimo contenido de grasa (incluso han sustituido la habitual manteca de cacao por la de karité para que el producto resulte más adecuado para pieles grasas), de ahí que el nombre haga mención a su ligereza y rápida absorción. Como aspecto negativo, conviene decir que no hay ninguna referencia a un FPS, así que deduzco que no tiene protección solar. Este dato puede ser un inconveniente importante de cara al verano, aunque yo ya he pensado que la usaré de noche y buscaré otra que sí lleve protección para la mañana.

Resultados

Los que me leéis desde hace tiempo sabéis que desde hace unos cuantos meses tengo los granos bajo control gracias al fabuloso jabón Farmacia de Guardia de Lush. Sin embargo, a pesar de su eficacia a veces se le escapa algún granito y no está de más complementar su uso con un tónico y una crema adecuados. Hasta ahora usaba el tónico de Deliplus (que por sí solo no combate el acné ni nada) y la crema al extracto de sauce de Bottega Verde (que está bien en cuanto a hidratación pero tampoco elimina los granos). En este sentido, con Vanishing Cream he mejorado muchísimo: la crema elimina el acné, ¡y de verdad! No sé qué tal funcionará con otros geles limpiadores, pero junto al jabón que he comentado no hay grano que se les resista, hacen una combinación perfecta y mi piel ha mejorado muchísimo.

Al contrario de lo que se podría pensar, pese a ser tan eficaz contra el acné la crema no reseca en absoluto la piel (y eso que la he usado en pleno invierno, la época en que tiende a secarse más fácilmente) y además la hidrata en profundidad. También reduce el tamaño de los puntos negros (aunque siguen estando ahí) y controla los brillos, por lo que tengo la piel mate y mucho mejor. Los resultados no tardan demasiado en verse: a los dos o tres días ya me veía la piel mejor y estaba encantada con la crema en sí (su textura, esa ligereza), y por fortuna con el paso de los meses los efectos siguen al mismo nivel. En fin, me veo la piel estupenda, incluso más luminosa y sana. Vanishing Cream es de esas cremas que consigue que te veas mejor. Puede parecer una afirmación un poco exagerada para una simple crema facial, pero tened en cuenta que he probado muchas cremas y geles para el acné y ninguno me ha ido ni la mitad de bien que esta.

Puedo comparar la crema con la de extracto de sauce de Bottega Verde, que la usé durante mucho tiempo y también está indicada para combatir el acné: dicha crema tiene una textura mucho más densa, aunque me iba bien a la hora de regular el sebo e hidratar la piel. Fallaba en el tema granitos, donde me resultó totalmente ineficaz. Por otro lado, el fluido para piel grasa de Deliplus del que había leído opiniones muy positivas, me decepcionó bastante: ni combatía el acné, ni hidrataba en condiciones, ¡incluso se me llegó a resecar la piel! Con estos precedentes se puede entender mejor mi satisfacción con la Vanishing Cream, aunque de todos modos nunca me cansaré de repetir que cada piel es un mundo y lo que a mí me va bien a otra persona puede irle fatal. El acné tiene causas muy diversas, no hay una solución eficaz para todo el mundo, así que al comprar un producto para eliminarlo siempre se corren riesgos, por muy bien que lo pongan las reseñas.

En general, salvo el tema del FPS, no tengo ninguna queja con la crema. Me va bien para mi problema, hidrata mucho sin engrasar y me deja la piel estupenda. ¿Que no es barata? Cierto, pero yo soy de la opinión de que cuando algo te va bien no importa el precio que cueste, sobre todo si hablamos de algo tan delicado como el acné, puesto que no todos los días una descubre una crema que lo combate de verdad (en una loción corporal, por ejemplo, nunca jamás me gastaría este dineral, pero entendería que las personas con pieles atópicas u otras molestias sí lo hicieran). Pienso seguir fiel a Vanishing Cream, y con esto dejo claro que me parece un producto totalmente recomendable.

viernes, 20 de agosto de 2010

Lush Farmacia de Guardia Limpiador para el Rostro


Mis problemas de acné

En los años de la pubertad, como les ocurre a muchas personas, tuve acné. En aquella época probé mil y un remedios para eliminarlo, incluidas algunas cremas recomendadas por el especialista, pero no obtuve resultados positivos e incluso llegué a achicharrarme la cara más de una vez porque eran muy fuertes y me producían enrojecimiento y picores. Al final, dejé de tener acné sin hacer nada especial, me imagino que las hormonas se me fueron asentando y mi piel mejoró notablemente.

El problema vino cuando el verano pasado empecé a tener acné otra vez, a una edad en la que tengo la adolescencia más que superada. Al principio pensé que era cosa del tiempo, porque con el calor es habitual que la piel esté más grasa, pero llegó el otoño y la cosa seguía igual. Me compré un aceite de árbol de té, que supuestamente va bien para secar los granos, pero sólo me iba bien para los más pequeños, los grandes seguían ahí. Probé también varios productos de la línea para piel grasa de Deliplus porque leí opiniones que contaban que les habían solucionado el problema, pero resultaron demasiado suaves para mí. Probé la línea para pieles con impurezas de Bottega Verde, y más de lo mismo. Os podéis imaginar la frustración que se siente al ir probando de todo y ver que nada te hace efecto. Ya pensaba que tendría que ir al dermatólogo cuando descubrí este magnífico jabón de la marca Lush.

Lush

Lush es una marca que nació en 1995, aunque años atrás el equipo ya trabajaba fabricando productos con ingredientes naturales (algunos de ellos para las tiendas The Body Shop). Entre sus señas de identidad, hay que resaltar que es de las pocas marcas que utilizan perfume real de absoluto de jazmín y que todos sus productos se hacen a mano, por lo que es normal que a veces no tengan la misma forma. Lush es, además, una firma con una gran conciencia ética: no compran ingredientes a empresas que experimenten con animales, colaboran con ONGs y utilizan sus tiendas para lanzar diversas campañas de concienciación.

En su oferta encontramos productos únicos y hechos con gran cuidado, buscando siempre la gran calidad. Intentan usar ingredientes frescos y usan pocos o ningún conservante. Es especialmente curioso el caso de las mascarillas faciales, que son tan frescas que sólo duran una o dos semanas y en caso de pedirlas vía web las traen con un pedido urgente. Otra de las cosas que llama la atención de esta marca es que muchos de sus productos son sólidos, algo que sorprende a los que estamos acostumbrados a usar geles faciales y corporales líquidos. Según nos cuentan, siempre que pueden fabrican sus productos en este formato porque necesita menos conservantes y así se conservan mejor las propiedades beneficiosas para la piel del producto en cuestión. Además, se gasta menos material en envolver un trozo de jabón (o lo que sea) que en embotellar un líquido, y recordemos que Lush es una marca muy concienciada con todos estos temas.

No puedo dejar de hablar de los maravillosos aromas de Lush. Son fragancias únicas y muy logradas, como puede comprobar cualquiera que visite esta tienda. El jabón del que os hablaré a continuación no es el mejor ejemplo de esto, pero ya he comprado otro que tiene un aroma delicioso (¡es tan fácil caer en la tentación!). Sí, ya sé que hay muchas tiendas de jabones y productos de este tipo que huelen a las mil maravillas, pero no creo que todas tengan una filosofía con unos valores éticos y naturales como los de Lush.

Tengo que decir que los precios no son precisamente baratos, aunque depende un poco del producto que os interese. Como comentaré más abajo, el jabón Farmacia de Guardia no es caro en comparación de un gel facial, pero en cambio los geles de ducha, las barritas de masaje y otros productos tentadores sí que pican más. Pero en fin, estamos hablando de una marca de calidad que elabora sus productos a mano y con ingredientes frescos, así que es entendible que no sea barata.

Por último, el gran problema que le veo a Lush es que de momento hay pocas tiendas físicas en España. Las tenemos en Barcelona, Cantabria, Madrid, Málaga y Zaragoza. Después tenéis la opción de hacer un pedido a la página web (www.lush.es), pero hay que pagar gastos de envío y creo que aquí no suelen hacer descuentos. Yo por suerte tengo una tienda cerca, así que no he tenido que recurrir a internet.

¿Jabón en pastilla para el rostro? ¡Sí!

En la tienda Lush tienen el trozo grande jabón y allí cortan y pesan la cantidad que quieras. El envoltorio es un sencillo papel, aunque en casa es recomendable envolverlo con papel film y guardarlo en un lugar donde no le dé la luz. Al no ser una pastilla cortada de fábrica, su forma es irregular y el trozo que compras un día no tiene por qué parecerse al que comprarás en otra ocasión. Como se puede ver en las fotos que adjunto, la forma de la última porción que compré no es especialmente atractiva, pero todos sabemos que lo que importa de verdad es su efectividad.

Debo reconocer que al principio no me hacía mucha gracia usar un jabón sólido para el rostro. O, mejor dicho, pensaba que sería poco práctico y que no me iría bien. No podía estar más equivocada. Como todo, es cuestión de acostumbrarse. Yo os recomiendo que cortéis un trozo pequeño (preferiblemente en forma de lámina) de la pastilla, y que vayáis usándolo hasta que se gaste. Cuando se gaste un trozo, cortáis otro, y así sucesivamente. Me parece más práctico usar un trozo de jabón pequeño que no la pastilla grande y, además, así podemos tener guardada la mayor parte del jabón y evitamos que se estropee por entrar en contacto con factores externos.

La forma de uso es muy sencilla. Cogéis el trozo de jabón entre las manos y lo mojáis. Vais cogiendo jabón con las manos, y a continuación nos lo llevamos al rostro (previamente mojado) y lo vamos extendiendo por ahí, insistiendo en las zonas más grasas. Seguidamente, lo aclaramos como si se trata de un gel corriente. Y ya está. Es mucho más fácil de lo que parece.

En cuanto a la cantidad y el precio, yo siempre he comprado 100 gramos, que es lo mínimo que se puede comprar. El precio para esta cantidad es de 6,50 euros, que me parece un precio normal para un producto limpiador del rostro. Además, os aseguro que esos 100 gramos cunden muchísimo. La pastilla de la foto es la que acabo de comprar, pero todavía me queda un poco de la anterior y eso que llevo tres meses usándola mañana y noche.

Composición e indicaciones

Lush es una marca que cuida mucho la composición de sus productos e intenta emplear los ingredientes más frescos y naturales. En el caso que nos interesa, el jabón Farmacia de Guardia, hay que destacar lo siguiente:

- Calamina: es un mineral que calma, refresca y tonifica la piel.

- Lavanda: tiene propiedades antisépticas y curativas.

- Árbol de té: al igual que la lavanda, tiene propiedades antisépticas y curativas. Eso sí, cuando lo usé solo (aceite de árbol de té de The Body Shop), no me funcionó.

- Rosa: alivia las pieles enrojecidas.

- Camomila: conocida por sus propiedades calmantes.

- Saúco: actúa como suavizante para la piel.

Este nombre tan curioso que le han dado al jabón no está escogido al azar y tampoco está pensando para hacer un homenaje a aquella serie televisiva. Si este limpiador se llama Farmacia de Guardia es porque es el jabón indicado para mejorar el aspecto de las pieles problemáticas. Nos cuentan que acaba con los problemas de piel grasa, el acné y los eczemas, y también puede usarse en caso de eritema solar. En otras palabras, este jabón es una cura para piel.

Antes os decía que los aromas de los productos de Lush suelen ser muy agradables. En el caso del jabón Farmacia de Guardia no es así, pues tiene un olor un poco desagradable. De todas formas, es una fragancia suave, por lo que no llega a ser molesta y con el tiempo te acabas acostumbrando a ella.

Resultados: Misión cumplida

Por fin puedo gritarlo bien alto: ¡ya no tengo granitos! Este jabón ha solucionado todos mis problemas de acné. A los pocos días de usarlo empecé a notar mejoras, en el sentido de que no me salían granos nuevos y los anteriores se secaban más fácilmente, y todo esto se ha mantenido con el paso de los meses. Sé seguro que el cambio se debe al uso del jabón porque el tónico y la crema que uso después de éste siguen siendo los mismos que usaba cuando todavía tenía los granos en su mayor esplendor.

Farmacia de Guardia actúa secando los granitos que existen (tanto los grandes como los pequeños) y previene su aparición de una forma muy eficaz. Curiosamente, los únicos granitos que me han salido en estos últimos meses han sido en los días que estaba perezosa y no me lavaba el rostro con la misma frecuencia. Pero eso sí, en cuanto volvía a usar este jabón, los granos se secaban de inmediato. Los pequeños prácticamente dejan de existir con un solo lavado, pero es que los grandes también quedan visiblemente más secos, algo que no había observado con ningún otro producto. En definitiva, este jabón es una auténtica maravilla. Ya no hay excusa para tener marcas por reventarse los granos je, je.

Mi entusiasmo no termina ahí. En determinados momentos del ciclo hormonal me suelen salir más granos (incluso antes de empezar a tener acné de forma continua me pasaba), pero con el jabón de Lush mi rostro está siempre igual de bien. Ni un grano, mi piel está lisa y estupenda. Lo mismo sucede con el calor: ahora ya estamos en pleno verano, pero ni así mi piel se altera. Con estas cosas se demuestra que Farmacia de Guardia es verdaderamente eficaz y los buenos resultados que he obtenido no son sólo una casualidad.

Dejando a un lado el acné, el jabón también es bueno para regular la grasa del rostro de manera general. Es decir, que controla los brillos y deja la piel mate, incluso en esta época, con el calor insoportable que tenemos aquí. Los poros se ven mucho más pequeños después de usarlo y el efecto se mantiene durante el día. Eso sí, no elimina los puntos negros, pero también hay que reconocer que no he encontrado ningún limpiador que lo haga, ni gel ni jabón. No lo veo un inconveniente, con usar un exfoliante una o dos veces por semana basta.

Por supuesto, no me ha causado ningún problema en la piel. Podría parecer que por haber eliminado el acné se trata de un producto agresivo, pero conmigo desde luego no lo es. No me ha irritado ni resecado la piel, al contrario, la tengo mejor que nunca. He usado productos de farmacia que en teoría son buenos para esto que me han hecho verdaderos destrozos en la cara, y al final ha resultado que lo mejor para mí era un producto natural. Los únicos puntos negativos que puedo encontrarle (por decir algo) son que no es un jabón especialmente fresco y su aroma no es de los mejores de Lush. No huele a nada exquisito, de hecho su olor es un poco desagradable, pero como se trata de una fragancia suave no llega a ser molesto y enseguida te acostumbras. De todas formas, cuando tienes un problema como el acné, el frescor y los aromas agradables quedan en un segundo plano. Lo que verdaderamente importa es que el jabón haga efecto, y este lo hace a la perfección.

viernes, 13 de agosto de 2010

Deliplus Gel de Ducha Relajante


Gel de Ducha Relajante. Presentación y otros datos de interés

El gel revitalizante de Deliplus se presenta en un envase estilizado, aparentemente con forma rectangular pero con una curva en unos laterales que lleva adheridos unos puntitos y que supongo que sirve para poder coger mejor el envase incluso con las manos mojadas. El plástico es transparente y nos deja ver el color del gel, un azul oscuro tirando a lila. El tapón es de tipo click, muy cómodo, y de color blanco. El orificio que encontramos deja salir la cantidad justa y necesaria de gel, no nos pasaremos al utilizarlo. En la parte delantera hay una pegatina que nos presenta el gel y que además lleva una imagen de la lavanda, de este modo ya nos da pistas sobre lo que lleva el gel.

Respecto a la cantidad, el envase contiene 500 ml de gel, que duran mucho porque con poquita cantidad es suficiente, y me costó 1,30€. Me parece un gel barato. No sale tan a cuenta como los que llevan un litro de gel, pero aun así me parece más que asequible.

Este gel relajante de Deliplus, como os decía, es de color azulado. Si miramos su composición, veremos que la elección de este tono está más que justificada para ir acorde con sus ingredientes destacados, bien conocidos por todos: los aceites de lavanda, romero y salvia, todos ellos con propiedades antisépticas, anti-inflamatorias y calmantes.

En general, la presentación del gel de ducha me parece muy adecuada, atractiva y práctica a la vez.


Mis impresiones

En primer lugar, quiero hablar del olor del gel, que creo que será lo primero en lo que pondréis pegas, je, je. Cuando hablamos de lavanda nos viene a la cabeza (por lo menos a mí) un olor fuerte e intenso, que puede llegar a resultar molesto. Sería el aroma a lavanda de los geles ultra fríos típicos para piernas y pies cansados. Bien, pues en este gel de ducha olvidaros de esa impresión de aroma fuerte en exceso. Sí, efectivamente el gel huele a lavanda, pero es un aroma mucho más suave que el de los geles ultra fríos, y en ningún momento me ha llegado a agobiar ni a molestar. Podéis estar tranquilos que después de usarlo vuestro baño no olerá a esa lavanda "intensa". En fin, que a no ser que tengáis una gran repulsión a la lavanda este gel no os resultará molesto en absoluto.

Continuaré con lo que interesa más de un gel, al fin y al cabo: la limpieza. He notado que el gel limpia la piel perfectamente, y después de usarlo me siento limpia y fresca. No es necesario usar el gel en grandes cantidades, es bastante espumoso y con un poquito tendréis suficiente, así que en este aspecto también os sale más barato que otros.

El gel se puede usar a diario sin problemas. En el envase se nos indica que está recomendado para pieles normales, pero os aconsejo que no hagáis mucho caso a esto porque yo la tengo más bien seca y aun así noto que el gel hidrata. Después de usarlo sigo aplicando el aceite corporal, pero aun así no llego a notar la sensación de piel tirante que dejan algunos geles, como los de Yves Rocher, por ejemplo, que quizá tienen aromas mejores y más exóticos, pero en este aspecto algunos de ellos cojean un poco.

En cuanto al efecto relajante, bueno, esto ya es más difícil de ver. Con el gel revitalizante sí que notaba que su aroma me animaba, pero si tenemos en cuenta que yo suelo ducharme por la tarde-noche, cuando llego a casa, con cualquier gel que utilice acabo sintiendo la sensación de relax. Para quien le vaya bien la lavanda quizá sí que notará algún efecto más en este sentido.

Respecto a la perdurabilidad y fijación del aroma en la piel, tengo que anotar una ventaja de este gel respecto al revitalizante: ahora el olor sí que permanece en la piel, más suave que como se percibía en el envase, claro, pero se nota. Y repito lo mismo de antes, no os preocupéis porque aunque es un aroma a lavanda no es en absoluto fuerte ni molesto.

En conclusión, recomiendo totalmente este gel. La función principal, limpiar, la cumple sin problemas, y además nos ofrece otras ventajas como un aroma que permanece en la piel, hidratación, cantidad abundante y precio barato. Con la buena sensación que me ha dejado tengo claro que seguiré comprando geles de Deliplus, la calidad de esta marca también se ve en los productos de la gama de ducha y baño, y merecen la pena.

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