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jueves, 14 de abril de 2011

Lush Champú Reanimator


Champú Reanimator

Reanimator es uno de los champús líquidos que nos ofrece Lush (sí, aunque no lo parezca también tienen productos «normales»). Su oferta de artículos para el cabello no está al nivel de la de los jabones, pero tienen los champús justos para cubrir las necesidades básicas de todos: Curly Wirly para cabello rizado o seco; El Patriarca para cabellos grises o claros; Mi Primo Zumo y Sol para pelo graso; Sublime para dar brillo y suavidad a todo tipo de cabellos; ¡A Toda Caña! para controlar los rizos y finalmente Reanimator para cabellos estropeados y faltos de vigor. A esta lista tendríamos que añadir los sólidos, aunque de momento voy a pasar de ellos.

El champú Reanimator se presenta en un sencillo bote de plástico transparente con una etiqueta negra, en la línea minimalista de todos los productos de Lush. Desde luego no llama la atención por su apariencia, aunque lo importante es su interior y eso la firma lo sabe de sobra. Lo tenemos disponible en dos tamaños: 100 gramos por 7,50€ y 250 gramos por 14,95€. Teniendo en cuenta que Klorane es una marca cara de por sí y el bote pequeño de sus champús lleva 200 gramos y cuesta alrededor de 7-8€, podemos decir que este de Lush no es caro, sino carísimo (aunque a su favor tengo que decir que cunde una barbaridad; con la muestra que me dieron me bastaba con mojarme los dedos para cogerlo y se extendía de maravilla).

Reanimator es de color beige transparente y desprende un aroma más bien afrutado. Su textura es bastante líquida, de las que se te escurren entre los dedos (a mí esto me encanta, siempre me da la sensación de que se expande mejor por el cabello). Dentro de su composición destacan los aceites de jojoba, oliva y almendras, todos ellos muy hidratantes para aportar flexibilidad y fuerza al pelo. También contiene frutas como kiwi, papaya, mango y piña, para limpiarlo en profundidad. Finalmente, encontramos aceites esenciales de rosa, menta, romero, lavanda y otras plantas, que refrescan y revitalizan el cuero cabelludo y, como su nombre indica, le devuelven su vitalidad natural. Ninguno de los productos capilares de Lush contiene siliconas, otro dato que tener en cuenta.

Por su descripción, me parece un champú indicado para todo tipo de cabellos, aunque en teoría resulta especialmente eficaz para aquellos que se encuentran débiles y necesitan algo que los fortalezca y repare, además de darles «vida». Así pues, aunque de entrada yo me hubiera decantado por uno específico para pelo seco y estropeado, pensé que este tampoco parecía una mala opción para mejorar el estado de mis cabellos finos y apagados. Como os comentaré más abajo, finalmente no considero que las características del producto sean las más adecuadas para mí.

Resultados

Limpieza:
Sin duda uno de los puntos en los que el champú destaca. Tengo el cabello seco, pero con determinados productos me cuesta aclararlo bien y a veces encuentro restos blancos en el cuero cabelludo. Con este no me ocurre: deja el pelo realmente limpio, sin rastros de jabón y con una sensación de limpieza general muy buena. No engrasa en absoluto y tampoco noto que el cabello se me ensucie con más facilidad, aunque de eso no soy una buena referencia porque generalmente me dura varios días perfectamente independientemente de los productos que use. En este aspecto lo sitúo al nivel del champú de camomila de Klorane, que deja el pelo estupendo y además se encuentra entre mis favoritos.

Hidratación y reparación:
Aquí voy a tener que explicarme un poco más. No me deja el pelo reseco, ni muchísimo menos, pero tampoco noto que le aporte una hidratación extrema. Hay champús que me lo dejan mucho más suave y nutrido, como el de mango de Klorane, uno de mis fijos. Pienso que hay que tener en cuenta que Reanimator no es un producto específico para pelo seco, por eso si estamos dentro de este grupo lo mejor será que complementemos su uso con un buen acondicionador, o que directamente busquemos un champú más hidratante.

Brillo:
Al leer el nombre del champú, pensé que destacaría por aportar vitalidad al cabello, y de algún modo el brillo parece ir ligado a esto. No obstante, a mi parecer no le aporta demasiado brillo, es un producto normalito en este aspecto. Al leer las indicaciones vi que en realidad no era estipulado para iluminar la melena, pero con lo caro que es creo que podría hacer algo más. El citado champú de camomila de Klorane le da mil vueltas, lo mismo que el de extracto de cidra (también de Klorane).

Volumen:
En este punto no me parece ni el mejor ni el peor que he probado. Por un lado, no me deja el pelo tan «chupado» en la parte de la cabeza como ocurre con algunos productos para cabello seco; no obstante, tampoco se puede decir que dé volumen. En esto, el champú que me ha ido mejor con diferencia ha sido el de almendras de Klorane (parezco la embajadora de esta marca, ¡ja, ja!), que además le aportaba fuerza y daba la sensación de que tenía más cantidad. Por su parte, Reanimator carece de ese poder fortificante, por lo que aprecio mi cabello tan fino como siempre.

Aspecto general:
Creo que lo que más se ajusta a los resultados del champú es decir que deja el pelo bien, limpio y suelto, pero no da resultados tan espectaculares como para justificar su precio. No se queda corto en los aspectos básicos, aunque podría revitalizarlo más, darle más fuerza y todo eso que promete en las indicaciones. También es justo reconocer que yo tengo un cabello que requiere muchos cuidados, al ser largo y fino, por lo que para alguien que lleve media melena y no lo tenga especialmente delicado seguramente Reanimator será más que suficiente para proporcionarle buen aspecto y salud.

Finalmente, he dudado entre valorarlo con tres o cuatro estrellas, pero he reflexionado que las tres estrellas suelo dárselas a champús de supermercado que me han dejado sensación de ni fu ni fa, y este es mejor, solo que con lo que cuesta podría estar mejor todavía. Quiero añadir también que, a pesar de estar aconsejado para todo tipo de cabellos, por los efectos que he observado me parece más indicado para cabellos normales o incluso grasos, dado que la composición de frutas suele resultar eficaz para regular los excesos de grasa (aunque Lush ya dispone de otro producto específico para ello). No va mal para pelo seco, pero los hay mejores y si queremos obtener la máxima suavidad hay que usarlo junto a un acondicionador y/o mascarilla.

jueves, 3 de marzo de 2011

Lush Vanishing Cream Crema Facial

Vanishing Cream

Como es habitual en Lush, el producto no lleva por nombre algo así como “crema ultraligera al extracto de pomelo y manteca de karité para piel grasa”, sino que se han limitado a llamarla Vanishing Cream, con lo que resulta mucho más fácil identificar el producto y a la vez consiguen un punto de originalidad. La explicación de este nombre se encuentra en el significado del verbo “vanish”: desaparecer (la crema que desaparece, en referencia a su textura ligera y de rápida absorción).

Se presenta en un envase de plástico blando y negro, bastante más sencillo que los tarros de cristal habituales en las cremas faciales. En la tienda no pueden vender la crema al peso como ocurre con los jabones, pero al menos mantienen su respeto por el medio ambiente con este envoltorio reciclable. Cada tarro contiene 45 g de crema (más o menos la cantidad que traen todas) y su precio es de 24,95€. Alto aquí: sé que en comparación con Deliplus y los descuentos de Bottega Verde puede parecer cara, pero recordemos que las cremas de farmacia de gama media suelen rondar todas los 20€, y ya no entro en firmas de alta cosmética en las que los precios se disparan. No voy a decir que me parece una crema barata porque no es así, pero tampoco es carísima: está en la media, por mucho que nos hayamos acostumbrados a los precios low cost.

La crema es de color blanco, no huele a nada especial y ciertamente tiene una textura ligera que se absorbe rápido en la piel. Eso sí, tanto como para darle el nombre y venderse por esta característica… No lo tengo muy claro. Al lado de las cremas de pepino y sauce de Bottega Verde (por citar dos con unas indicaciones similares a esta), Vanishing Cream me parece mucho más liviana; no obstante, si la comparo con el fluido hidratante para piel grasa de Deliplus o el gel Control shine! de Nivea Visage, la crema de Lush no destaca precisamente por ligera. Supongo que en mis impresiones influye directamente el hecho de estar acostumbrada a usar geles y cremas faciales indistintamente: probablemente, la Vanishing Cream tiene una textura ligera muy lograda para ser eso, una crema, pero al lado de un gel o un fluido sale perdiendo en este punto.

Indicaciones y composición

Entre los ingredientes de la crema, destacan la manteca de karité, con propiedades hidratantes y regeneradoras; la rosa, altamente nutritiva y conocida por su poder para combatir el envejecimiento prematuro de la piel; la lavanda, útil para aliviar o evitar picores y otras afectaciones del rostro; hamamelis, conocido por su poder astringente; y aceites bajos en grasa de manzanilla, jojoba y pomelo, que destacan por calmar la piel, controlar el acné y los excesos de grasa, respectivamente. Curiosamente, hace un tiempo usé un aceite de jojoba para los granitos y una crema al extracto de pomelo, aunque ninguno de los dos cosméticos consiguió solucionar el problema.

Vanishing Cream está especialmente indicada para pieles grasas: sus principios activos combaten el acné y los poros dilatados en la zona T. Además, esta formulación especialmente cuidada la hace apta para pieles sensibles, de modo que si padecéis ambos problemas esta crema puede ser una opción viable para vosotras. Otro aspecto que destacar es su mínimo contenido de grasa (incluso han sustituido la habitual manteca de cacao por la de karité para que el producto resulte más adecuado para pieles grasas), de ahí que el nombre haga mención a su ligereza y rápida absorción. Como aspecto negativo, conviene decir que no hay ninguna referencia a un FPS, así que deduzco que no tiene protección solar. Este dato puede ser un inconveniente importante de cara al verano, aunque yo ya he pensado que la usaré de noche y buscaré otra que sí lleve protección para la mañana.

Resultados

Los que me leéis desde hace tiempo sabéis que desde hace unos cuantos meses tengo los granos bajo control gracias al fabuloso jabón Farmacia de Guardia de Lush. Sin embargo, a pesar de su eficacia a veces se le escapa algún granito y no está de más complementar su uso con un tónico y una crema adecuados. Hasta ahora usaba el tónico de Deliplus (que por sí solo no combate el acné ni nada) y la crema al extracto de sauce de Bottega Verde (que está bien en cuanto a hidratación pero tampoco elimina los granos). En este sentido, con Vanishing Cream he mejorado muchísimo: la crema elimina el acné, ¡y de verdad! No sé qué tal funcionará con otros geles limpiadores, pero junto al jabón que he comentado no hay grano que se les resista, hacen una combinación perfecta y mi piel ha mejorado muchísimo.

Al contrario de lo que se podría pensar, pese a ser tan eficaz contra el acné la crema no reseca en absoluto la piel (y eso que la he usado en pleno invierno, la época en que tiende a secarse más fácilmente) y además la hidrata en profundidad. También reduce el tamaño de los puntos negros (aunque siguen estando ahí) y controla los brillos, por lo que tengo la piel mate y mucho mejor. Los resultados no tardan demasiado en verse: a los dos o tres días ya me veía la piel mejor y estaba encantada con la crema en sí (su textura, esa ligereza), y por fortuna con el paso de los meses los efectos siguen al mismo nivel. En fin, me veo la piel estupenda, incluso más luminosa y sana. Vanishing Cream es de esas cremas que consigue que te veas mejor. Puede parecer una afirmación un poco exagerada para una simple crema facial, pero tened en cuenta que he probado muchas cremas y geles para el acné y ninguno me ha ido ni la mitad de bien que esta.

Puedo comparar la crema con la de extracto de sauce de Bottega Verde, que la usé durante mucho tiempo y también está indicada para combatir el acné: dicha crema tiene una textura mucho más densa, aunque me iba bien a la hora de regular el sebo e hidratar la piel. Fallaba en el tema granitos, donde me resultó totalmente ineficaz. Por otro lado, el fluido para piel grasa de Deliplus del que había leído opiniones muy positivas, me decepcionó bastante: ni combatía el acné, ni hidrataba en condiciones, ¡incluso se me llegó a resecar la piel! Con estos precedentes se puede entender mejor mi satisfacción con la Vanishing Cream, aunque de todos modos nunca me cansaré de repetir que cada piel es un mundo y lo que a mí me va bien a otra persona puede irle fatal. El acné tiene causas muy diversas, no hay una solución eficaz para todo el mundo, así que al comprar un producto para eliminarlo siempre se corren riesgos, por muy bien que lo pongan las reseñas.

En general, salvo el tema del FPS, no tengo ninguna queja con la crema. Me va bien para mi problema, hidrata mucho sin engrasar y me deja la piel estupenda. ¿Que no es barata? Cierto, pero yo soy de la opinión de que cuando algo te va bien no importa el precio que cueste, sobre todo si hablamos de algo tan delicado como el acné, puesto que no todos los días una descubre una crema que lo combate de verdad (en una loción corporal, por ejemplo, nunca jamás me gastaría este dineral, pero entendería que las personas con pieles atópicas u otras molestias sí lo hicieran). Pienso seguir fiel a Vanishing Cream, y con esto dejo claro que me parece un producto totalmente recomendable.

martes, 14 de septiembre de 2010

Bottega Verde Crema Facial 24 horas con Aloe Vera


Presentación

En este caso, compré la crema en su formato normal de tarro de 50 ml. Cuesta 20,99 euros, que es un precio bastante habitual en este tipo de cremas, por lo que no me parece caro. De todas formas, en Bottega Verde hay que aprovechar los descuentos. Yo esta crema la compré un poco más barata, no recuerdo a qué precio exactamente porque ha pasado mucho tiempo.

Características

La crema es de color verde muy pálido y tiene una textura un poco densa. Está recomendada para casi todo tipo de pieles, pero a mí esta característica me hace pensar que para pieles secas (mi caso cuando usé la crema) irá mejor.

En cuanto al aroma, no penséis que por llevar aloe vera la crema va a oler mal (es sabido que los geles de aloe vera puro no huelen precisamente a rositas, yo tengo uno en casa y lo corroboro). La crema no es aloe vera puro, sino que el aloe vera es un componente más de ella, como ocurre con la mayoría de productos que se anuncian diciendo que contienen aloe vera. A mí me huele a crema hidratante normal, un aroma suave y agradable.

Está recomendada para piel normal y mixta de hasta 25 años, piel sensible y piel con tendencia a seca. Hay que tener en cuenta que es una hidratante sin más, no tiene otras funciones específicas. Puede que otras pieles más delicadas (grasa, muy seca, madura...) necesiten otro tipo de crema, pero para pieles que en general están bien me parece una opción muy buena.

Respecto a su composición, destaca el aloe vera, una planta con propiedades cicatrizantes, calmantes y como filtro solar. Tengo varios productos que contienen aloe vera, y para mí es un ingrediente que me da mucha confianza. También lleva karité, otro principio activo muy conocido por sus propiedades hidratantes, revitalizantes y antioxidantes. He usado varias cremas que lo llevan y me han ido bien. La crema contiene aceite de almendras, con propiedades protectoras y emolientes para el cutis, que es muy adecuado para pieles sensibles. Finalmente, también está enriquecida con miel y aceite de joroba, la primera con propiedades calmantes e hidratantes y el segundo con poder cicatrizante.

Resultados

En el momento en que empecé a usar la crema (en pleno invierno, hace unos añitos) mi piel era claramente seca, sin brillos de ningún tipo. No estaba deshidratada ni presentaba mal aspecto porque la crema que había utilizado antes también me había ido bien, así que mi objetivo con esta de aloe vera era mantener ese resultado.

Para empezar, a pesar de la textura un poco densa, la crema se extiende perfectamente por el rostro y con muy poquita cantidad es suficiente. El bote me duró varios meses, así que aunque lo compréis en oferta os va a cundir bastante.

La textura densa es algo que en principio no llama la atención a nadie porque cuesta más que se absorba y puede llegar a engrasar. En mi caso no ha ocurrido ni lo uno ni lo otro: se absorbe rápido, mi piel se la bebe enseguida, la crema se funde completamente con la piel y en ningún momento me engrasó.

La primera impresión que tuve de la crema al aplicarla es una sensación de frescura que me aportó. A ver, para que os hagáis una idea, no es tan fresca como la Nivea AquaSensation, pero me proporcionaba una sensación muy agradable al ponérmela, no como otras cremas que enseguida te parecen cargantes o te agobian.

He leído en otras opiniones que la crema engrasa un poco, pero a mí la verdad es que me ha ido muy bien. La hidratación que me aporta esta crema es la justa y necesaria: en ningún momento me engrasó la piel ni tampoco la noté seca. Mi piel estaba nutrida, luminosa y perfectamente hidratada. Mi piel se sentía muy cómoda con esta crema, le aportaba elasticidad y no la noté tirante a pesar de que en invierno tiene tendencia a resecarse más.

La crema de aloe vera no me ha producido ningún efecto adverso como picores o granitos, algo que sí me ha pasado otras veces con otras marcas.

Hubo una época en que usé la crema solamente por la noche y la compaginaba con una crema de día distinta. Esta crema de día no era muy buena para mi piel, era demasiado ligera y me resecó un poco, se me empezaban a ver pieles por el contorno del rostro. Pues gracias a la crema de aloe vera pude frenar esta situación y mi piel volvió a estar bien muy rápido.

A pesar de las recomendaciones que hacen en la página web de Bottega Verde, por mi experiencia la crema me parece adecuada para pieles secas o normales, así que la recomiendo a las personas que cumplan estos requisitos.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Bottega Verde Crema en Gel a la Manzana Verde


Presentación

He comprado esta crema tres veces: la primera en el formato a 1€ y las otras dos en su formato normal, que es el tarrito que veis en la foto.

El formato a 1€ es un tubo de plástico con soporte sobre su base. Llama la atención porque es de color verde, a juego con el producto que lo representa, y lleva dibujada una manzana. La cantidad que contiene es de 40 ml, y es una presentación muy cómoda porque evita que te excedas al coger la crema (como puede ocurrirte cuando hay que meter los dedos en un tarrito).

El formato normal es un pequeño tarro de plástico con tapa de pestaña. Es de color verde clarito, con la tapa un poco más vistosa. El plástico es muy resistente y grueso. Me parece una presentación muy mona, tal vez no da tanta confianza como un tarro de cristal, pero esta forma y color hace que sea muy atractivo a la vista, al menos para mí. Lleva una cantidad de 50 ml, y venía en una caja verde con el dibujo de la manzana. El precio del tarro es de 21,45€, un precio normal para una crema hidratante facial, aunque si podéis comprarlo en oferta, mucho mejor (yo la última vez aproveché un descuento del 50%).


Características

Me estoy refiriendo a ella como crema en toda la opinión, pero si nos fijamos en su textura es más bien un gel. Es muy ligera y fresca, la crema más parecida a ella en este aspecto que me viene ahora a la cabeza es la Nivea AquaSensation, para que os hagáis una idea. Es una textura ligera y se absorbe enseguida. Su color es verde muy clarito, como el envase.

Su aroma corresponde realmente al de una manzana verde, ¡y me encanta! Es un aroma muy intenso a manzana, así que si este olor no os gusta, ni os acerquéis a la crema. Puede que en principio el aroma parezca algo secundario a la hora de usar una crema facial, pero Bottega Verde tiene unos aromas muy logrados en todos sus productos y eso tiene su parte buena y su parte mala: si te gusta un aroma, te encantará oler los productos que lo tienen (mi caso con esta crema, por ejemplo); pero si el aroma en cuestión no te gusta, no lo soportarás. Aquí pocas cremas huelen simplemente a hidratante, al menos por lo que yo he ido probando.

En la página web de Bottega Verde, en su apartado de tratamiento, dicen que está recomendada para pieles con tendencia a secas, pieles normales de hasta 25 años y pieles mixtas de hasta 25 años.

Los principios activos que destacan en la crema son los siguientes:

- Aguacate
Es rico en vitamina E, con propiedades antioxidantes; vitamina B6, necesaria para el buen mantenimiento de la piel, y varias proteínas. El aceite de aguacate es muy útil en cosmética para pieles secas y frágiles.

- Jojoba
El aceite de esta planta es muy conocido por sus propiedades cicatrizantes (yo lo he usado alguna que otra vez para pequeñas heridas y marcas). Además, es un gran hidratante y emoliente para las pieles más secas.

- Karité
La manteca de este árbol tiene muchísimas propiedades para la piel: cicatrizante, emoliente, antioxidante, hidratante y revitalizante. Además, es un buen protector solar y contiene nutrientes necesarios para la tonicidad y elasticidad de la piel.

- Aceite de almendras
Tiene un gran poder hidratante y emoliente, por eso se recomienda para pieles más sensibles. Aporta elasticidad a la piel y es bueno para usar después de tomar el sol.

- Miel
Contiene muchos azúcares y tiene propiedades hidratantes y antioxidantes.

- Jugo de manzana
Es muy rico en polifenoles, unas sustancias con propiedades antioxidantes. Contiene las vitaminas A, B, E, C, PP, que en esta crema cumplen una función reguladora de la queratinización de la piel, es decir, de la formación de queratina en la capa más externa de la piel. Tiene también minerales y ácidos de fruta que estimulan la renovación celular.

Como veis, todos estos componentes provienen de vegetales.


Resultados observados en PIEL SECA

La primera vez que usé esta crema fue hace años, y por aquel entonces tenía la piel más bien seca, de ahí que separe los resultados en dos partes.

Las primeras sensaciones al aplicar la crema fueron agradables: una textura ligera, fresca y que se absorbe de inmediato. Esto último es un punto a favor para las que nos maquillamos y no podemos o no queremos esperar mucho rato a que se absorba la crema para hacerlo (hay cada crema que tienes que ponértela un cuarto de hora antes del maquillaje para que la piel esté seca otra vez…).

He usado la crema mañana y noche, y los dos primeros días noté una sensación extraña. Mi piel no se acababa de sentir cómoda con la crema. No es que la notara reseca, sino que me agobiaba un poco, no sé explicarlo mejor porque tampoco es que fuera un efecto concreto de la crema. Esto me hizo pensar que tal vez una crema tan ligera no era buena para mí y que me había equivocado, pero esta sensación duró sólo un par de días. Después, todo perfecto. Menos mal que no se me ocurrió dejar de usar la crema por aquella primera impresión, porque estaba claro que lo que necesitaba era un poco más de tiempo para acostumbrarse al gel.

Y es que en cuanto mi piel se acostumbró, usar esta crema fue una delicia: deja la piel muy bien, muy hidratada, luminosa y suave. No me resecó en ningún momento, así que es cierto que es adecuada para pieles con tendencia a secas.

Si digo que me parece más adecuada para el buen tiempo es por una cuestión de gusto personal. En invierno la piel se me tiende a resecar más, y para sentir la piel más cómoda me resulta más agradable usar cremas un poco más densas, más específicas para piel seca. Repito: la crema a la manzana verde no me resecó ni me produjo ningún efecto adverso, pero en invierno mi piel se siente mejor con la crema de aloe vera o la de rosa mosqueta, ambas de Bottega Verde también, que son algo más grasas. Por eso mismo, en caso de que tengáis la piel seca, os recomiendo que esta crema de manzana la reservéis para cuando hace buen tiempo.

Eso mismo hice yo, y cuando se acercaba el calor compré la crema de nuevo.


Resultados observados en PIEL MIXTA

Desde que me cuido y utilizo cremas hidratantes, en verano me apetece usarlas con texturas más ligeras. Mi piel no se pone tan mal como en invierno, y además da bastante pereza aplicarse cremas muy densas. El pasado verano, además, observé que aparecieron brillos en algunas zonas de mi rostro: concretamente, en la nariz y la frente, en esta última nunca había tenido puntos negros y fue por eso que me asusté un poco. No fue algo pasajero que me ocurrió con una crema en concreto, y a día de hoy todavía no sé exactamente qué tipo de piel tengo. Sé que queda un poco brusco decir que en invierno mi piel es seca y en verano es mixta, pero el tipo de piel que corresponde a tener brillos en las zonas que he comentado es este, y está claro que en verano mi piel no estaba igual que en diciembre, así que prefiero separar los efectos que observé con la crema en los dos momentos en que la he usado.

Con la piel en este estado mi objetivo ya no era únicamente hidratar y evitar que se reseque, sino que una crema eficaz también tenía que controlar los brillos y evitar que esa zona se viera más grasa. Y afirmo que en mi caso la crema cumplió muy bien esta función, a pesar de no venderse como crema específica para pieles mixtas. Después de usar esta crema, los puntos negros se ven menos, más pequeñitos; la piel tiene buen aspecto y los brillos están a raya. No sé si para pieles muy grasas será tan eficaz, tal vez en estos casos es mejor buscar una hidratante más específica, pero mi experiencia con la crema de manzana sobre mi piel "mixta" fue buena.

Respecto a los efectos hidratantes, no hace falta que diga que obtuve los mismos buenos resultados que en invierno: piel suave, hidratada y luminosa (cuando digo luminosa no me refiero a grasa, ¿eh?), con la diferencia de que en verano disfruté más de la textura fresquita y ligera en gel.

Antes os he dicho que los primeros días que me apliqué esta crema notaba un poco de incomodidad en el rostro. Bien, pues si os lo he contado es porque en verano me volvió a ocurrir lo mismo. Fueron sólo dos o tres días, pero no acababa de notar la piel cómoda durante ese tiempo. No le voy a restar puntos a la crema por esto porque la piel enseguida se acostumbra y esa sensación de incomodidad se puede soportar sin problemas, pero quería comentároslo porque, en caso de que os ocurra lo mismo, no dejéis de usar la crema y os la sigáis aplicando unos días más. Puede que sea cosa de mi piel, que necesita más tiempo para adaptarse a una crema (aunque creo que es la primera vez que me ocurre esto), pero por si acaso fuera algo relacionado con algún componente o con la textura en gel creo que está bien que lo sepáis.

Algo que observé tanto en invierno como en verano, es que la crema pica un poco en los ojos si por un descuido entra en contacto con ellos. No me ha producido ninguna irritación ni nada fuerte, no os preocupéis, pero si queréis evitar una sensación un poco incómoda id con más cuidado cuando os la apliquéis.

Por cierto, el tarro de 50 ml me duró más de un mes, ahora no estoy segura pero puede que fuera un mes y medio o algo más. Así que se confirma que los tubos a 1€ realmente llevan menos cantidad que la que dicen (recuerdo que los 40 ml del tubo me duraron tres semanas). De todas formas, sigo pensando que este formato está muy bien para probar el producto.
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